Una nueva ley en Indonesia desactivará las cuentas de menores de edad en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, generando debate sobre la regulación del tiempo frente a la pantalla.
En un callejón de Yakarta, un grupo de niños con la mirada fija en las pantallas de sus teléfonos inteligentes y tabletas representa una escena común de la era digital. Compiten y juegan, algunos riendo, otros con total concentración. Sin embargo, esta rutina está a punto de cambiar para los menores indonesios.
En dos días entrará en vigor una ley que desactivará el acceso de los menores de edad a varias plataformas digitales consideradas de «alto riesgo», incluyendo YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live y Roblox. La medida busca proteger a los jóvenes de posibles efectos negativos, aunque también abre un debate sobre la regulación estatal del ocio digital.
Históricamente, nuevas formas de entretenimiento y consumo de información, como la lectura excesiva o la televisión, también fueron vistas con recelo por temor a afectar el pensamiento crítico, fomentar el sedentarismo o dañar la vista. La diferencia clave con la situación actual es el marco legal específico que ahora se aplica a las plataformas digitales.
