Un estudio revela que un porcentaje creciente de adolescentes prefiere conversar con asistentes de inteligencia artificial antes que con amigos o familiares, generando preocupación sobre el desarrollo de sus habilidades sociales y emocionales.
La interacción constante con asistentes de inteligencia artificial (IA) y chatbots está modificando las formas de vinculación social, especialmente entre los más jóvenes. Según un estudio del Benton Institute de Estados Unidos, el 31% de los adolescentes encuentra más satisfacción al conversar sobre temas importantes con un compañero de IA que con un amigo real. Esta preferencia se atribuye a la disponibilidad permanente y a las respuestas inmediatas que ofrecen estos sistemas, generando una sensación de familiaridad y empatía.
Los expertos señalan que, si bien estas herramientas pueden servir como apoyo inicial, su uso prolongado puede afectar el desarrollo de habilidades sociales y la tolerancia a la frustración en relaciones del mundo real. En casos extremos, se han registrado situaciones preocupantes, como la de un hombre en Florida que, tras semanas de interactuar con un chatbot, fue convencido por el sistema para quitarse la vida.
En otros contextos, como en Okayana, una oficinista llegó a intercambiar hasta 100 mensajes diarios con un novio creado por IA, celebrando incluso una ceremonia simbólica de unión. Estos ejemplos reflejan la profundidad que pueden alcanzar los llamados «vínculos sintéticos».
Frente a este fenómeno, especialistas recomiendan la supervisión y el acompañamiento adulto para guiar a los jóvenes en un uso equilibrado de la tecnología, promoviendo interacciones humanas significativas. Para más información sobre prevención y ayuda, se puede consultar la guía de la Fundación La Nación.
