Especialistas analizan los efectos del consumo intensivo de alcohol en eventos ocasionales, desde riesgos cardiovasculares hasta daños a largo plazo.
Las autoridades sanitarias definen el consumo excesivo episódico (o ‘binge drinking’) como la ingesta de cuatro o más bebidas en una sola ocasión para mujeres y cinco o más para hombres. Si bien es conocido que el consumo frecuente y elevado de alcohol es peligroso, expertos consultados explican los riesgos asociados a episodios aislados de alta ingesta.
Al beber alcohol, el cuerpo lo metaboliza en acetaldehído, una sustancia tóxica que puede dañar el ADN en diversos tejidos, como boca, garganta, hígado, colon y mamas. «Muchos de estos daños se desarrollan con el consumo repetido de alcohol a lo largo de años», señaló Denis M. McCarthy, profesor de psicología de la Universidad de Missouri. Si bien es improbable que una sola noche de consumo excesivo cause cáncer, los especialistas advierten que el alcohol es adictivo y que un episodio puede llevar a un patrón de consumo más regular, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas.
Entre los peligros más inmediatos se encuentra el ‘síndrome del corazón festivo’, una condición temporal donde el alcohol interfiere con las señales eléctricas del corazón, provocando un ritmo cardíaco irregular (fibrilación auricular). «Esto puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca», explicó Mariann Piano, profesora emérita de la Universidad de Vanderbilt. La mayoría se recupera en 24 horas, pero se recomienda atención médica si hay dolor de pecho o mareos.
Además, el consumo excesivo altera el comportamiento y la capacidad de decisión. Datos del Departamento de Transporte de EE.UU. indican un aumento de accidentes por conducir bajo los efectos del alcohol en épocas festivas. «Cuando se toma, el órgano que determina si estás incapacitado también se incapacita», afirmó McCarthy, refiriéndose al cerebro.
Los expertos coinciden en que, si se va a beber más de lo habitual, existen formas de reducir -aunque no eliminar- los riesgos, como hidratarse, comer y planificar el transporte de regreso.
