Héctor, abuelo del joven de 15 años, declaró que el arma fue sustraída de su negocio y que había realizado la denuncia. La Justicia investiga el origen del arma y los cartuchos utilizados en el ataque que causó la muerte de un alumno de 13 años.
En la localidad de San Cristóbal, provincia de Santa Fe, Héctor, el abuelo del adolescente de 15 años que disparó en la Escuela N°40 Mariano Moreno, brindó su versión de los hechos. El hombre, padre de la madre del joven, aseguró que la escopeta calibre 12.70 utilizada en el ataque fue robada de su negocio familiar y que él no poseía cartuchos.
«La escopeta fue robada de acá adentro [del local comercial]. Fue robada, la denuncia está hecha», indicó en diálogo con América TV. Además, manifestó sentir «mucha tristeza» por la muerte de Ian Cabrera Núñez, de 13 años, y sostuvo que no mantenía un contacto frecuente con su nieto, quien vive en un campo de la localidad de San Javier.
En declaraciones a Radio Boing, Héctor relató que se enteró del incidente pasadas las 11 del lunes, mientras se encontraba en un banco. El ataque había ocurrido a las 7.15 de esa mañana. Conmovido, reveló que tenía vínculo con la familia de la víctima: «Me duele más la muerte de Ian, aprecio mucho a sus padres, lloré muchísimo».
Las declaraciones se producen en el marco de la investigación judicial que busca determinar cómo el adolescente accedió al arma y a los cartuchos. Según publicó LA NACION, el joven no tenía llaves de la casa de su abuelo, donde también funciona el negocio. Héctor sospecha que el ingreso se produjo por un comercio vecino y realizó la denuncia del robo después del tiroteo en la escuela.
El menor aprovechó que los alumnos debían llevar un instrumento musical y escondió el arma en una funda de guitarra. Abrió fuego durante la formación para el izamiento de la bandera, realizando entre cuatro y cinco disparos. Como consecuencia, mató a Ian Cabrera Núñez e hirió a otros dos estudiantes.
El doctor Armando Borsini, director del hospital de la ciudad, confirmó que los dos heridos no corren riesgo de vida. Uno de ellos presentaba impactos en la región frontal y el tórax, por lo que fue derivado para la realización de una tomografía y una evaluación más exhaustiva, según informó el diario local Uno.
Durante el episodio, los estudiantes reaccionaron con desesperación, corriendo, rompiendo vidrios y realizando llamadas angustiadas a sus familiares. El autor del ataque fue aprehendido por la Policía local luego de que un asistente escolar lograra contenerlo y quitarle la escopeta. El operativo sanitario dispuso la atención inmediata de seis pacientes en el hospital local, quienes presentaban heridas superficiales y se encontraban en condición estable.
