Minutos después de las 14 horas, la sesión del Senado nacional comenzó a funcionar con quórum, con 38 senadores presentes. Se sentaron en sus bancas casi la totalidad de Unión por la Patria (no dio quórum Carolina Moises de Jujuy), más 2 de la UCR, Francisco Paoltroni de Libertad, Trabajo y Progreso y 2 del PRO. Decidieron avanzar con el tratamiento del pliego de los jueces, anticipando el fracaso de la jugada del oficialismo.
Vale recordar que el pasado 26 de febrero, el presidente Javier Milei había decidido designar como jueces de la Corte Suprema a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla por decreto, en una maniobra autoritaria e inconstitucional, que pretendía adjudicarse poderes de monarca. Mauricio Macri había utilizado la misma herramienta en 2016 para nombrar a Horacio Rosatti y a Carlos Rosenkrantz, lo cual despertó grandes críticas en su momento. Finalmente aquellos jueces asumieron con el aval de los dos tercios del Senado.
En este marco, García-Mansilla había jurado en el cargo al día siguiente y pasó a formar parte de la Corte Suprema. En cambio, Ariel Lijo pretendía asumir el cargo sin renunciar a la titularidad del juzgado federal número 4 -además, subroga el 12, que está vacante- ya que, al ser nombrado por decreto, su puesto en la Corte solo estaría firme hasta fin de año y su pliego podría ser rechazado por el Senado. Al no ser aceptada esta intención, no había asumido en la Corte.
Cerca de las 20:30 horas, finalmente el Senado rechazó por 43 votos en contra y 27 a favor el pliego de Lijo, mientras que negó el de García-Mansilla por 51 votos en contra, con 20 a favor.
El caso de Lijo ahora es más claro -en contra suyo- pero podría abrirse un conflicto institucional si García-Mansilla -que ya juró como juez- no renuncia. Son muchas las voces que dicen que Mansilla debería abandonar el cargo de inmediato. Eventuales fallos de una Corte con uno de sus miembros así cuestionado por el propio Senado, sufrirían de inmediato impugnaciones de todo tipo. Sin ir más lejos, apenas minutos después de la votación en el Senado, el juez Alejo Ramos Padilla le ordenó a Manuel García-Mansilla que se abstenga de decidir en causas mientras sea juez en comisión.
Cabe señalar también que esta sesión se dio en un contexto en el cual la Corte Suprema tiene que resolver sobre temas de gran importancia, como por ejemplo el recurso presentado por la ex presidenta Cristina Kirchner, que tendrá consecuencias no solo sobre su situación penal, sino también sobre su habilitación o no para ser candidata. Por lo cual, la composición de la Corte Suprema es un tema de vital importancia política para todos los actores del régimen. Este transfondo de la cuestión quedó claro en intervenciones como las de Anabel Fernández Sagasti o del presidente del bloque kirchnerista José Mayans.
Junto con lo irregular del procedimiento para nombrar a los jueces por decreto, también los nombres concretos eran fuertemente denunciados desde distintos sectores, aunque eso no impidió que desde distintos espacios -como el kirchnerismo- se avalara con firmas el escandaloso pliego de Lijo para que la discusión pase al recinto. Asimismo, este jueves diez senadores de Unión por la Patria votaron a favor de Lijo: Teresa González (Formosa), Claudia Ledesma Abdala, Gerardo Montenegro, José Neder (Santiago del Estero), Juan Manzur, Sandra Mendoza (Tucumán), Carolina Moisés (Jujuy), Jesús Rejal (La Rioja), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sergio Uñac (San Juan).
Ariel Lijo es conocido por ser parte de la élite judicial desde hace décadas. Ha manejado causas de gran relevancia, como la causa Ciccone, la causa del Correo Argentino y la causa por la voladura de la AMIA. Se le critica por utilizar las causas judiciales para operaciones políticas, dejando que estas «duerman» y activándolas según el momento político. Además, junto a su hermano Alfredo, ha estado involucrado en negocios cuestionables, como los relacionados con haras de caballos, lo que llevó a una investigación sobre el crecimiento de su patrimonio en 2018, aunque ambos fueron sobreseídos.
Manuel García-Mansilla fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral, una institución asociada al Opus Dei. García Mansilla es conocido por su postura en contra del aborto legal y por su defensa de empresas extractivistas. Durante el debate en el Congreso en 2018, se expresó en contra del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, argumentando que el derecho a la vida desde la concepción está reconocido en normas de máxima jerarquía en Argentina. Además, ha criticado fallos judiciales que permiten el aborto en casos de violación. En el ámbito profesional, ha trabajado en la negociación de contratos de hidrocarburos y ha sido director ejecutivo de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos desde 2014. Su candidatura para la Corte Suprema ha sido vista como una confirmación de su postura contra los derechos de las mujeres y diversidades, así como su apoyo al extractivismo de recursos naturales.
Más allá del rechazo de este jueves, cabe señalar que ninguno de los participantes de la sesión del Senado cuestionó el carácter más profundo del Poder Judicial, que más allá de los nombres es una institución profundamente reaccionaria y antidemocrática al servicio del gran poder económico, compuesta por jueces que la población no elige, plagados de privilegios, sueldos millonarios y cargos vitalicios.
Difícilmente -y más allá de los falsos discursos «republicanos» que se escucharon este jueves- un Senado integrado por miembros que ganan más de 9 millones por mes, que es una casta alejada de la vida de las mayorías populares y que actúa como poder contramayoritario contra la voluntad popular, podría hacerlo. Nada bueno puede venir de la nueva rosca que vendrá desde estos sectores en las alturas.
Sin ir más lejos, el pliego de Ariel Lijo, antes del rechazo de hoy, había sido firmado por la kirchnerista catamarqueña Lucía Corpacci, por el ex gobernador de San Juan Sergio Uñac, por el salteño Juan Carlos Romero, el misionero Carlos Omar Arce, la tucumana Beatriz Ávila, el correntino Carlos “Camau” Espínola, el jujeño Ezequiel Atauche, la santiagueña Claudia Ledesma Abdala, y el presidente del bloque de la UCR, Eduardo Vischi. No más preguntas, señor juez.