domingo, 21 abril, 2024
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El infierno de alquilar en la era Milei: cómo son los contratos y qué exigen inmobiliarias y propietarios

Precios por las nubes y «condiciones leoninas»

Se firman contratos por plazos insólitos con aumentos mensuales, bimestrales o semestrales según la inflación. Las inmobiliarias aseguran que subió la oferta, pero los valores son disparatados. Qué precios se manejan en el mercado y cuánto cuesta un dos ambientes en CABA. 

La derogación de la ley de Alquileres mediante el DNU de Javier Milei fue la bienvenida a la ley de la Selva para los inquilinos. A casi un mes de que el Presidente anunciara la desregulación de la economía, y a pesar de que decenas de artículos se encuentran judicializados por amparos, el mercado cruje entre precios desproporcionales para bolsillos castigados por la inflación, condiciones leoninas y el lobby inmobiliario empujado por el gobierno para instalar que cayeron los valores.

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Alquilar en la era Milei

Contratos por dos años o menos, aumentos mensuales, trimestrales o semestrales, con depósitos acutalizables según lo que pretenda el propietario, más uno o dos meses de adelanto y garantía, que en muchos casos se exige que no sea propietaria, sino un seguro de caución o garantías personales pagas. Estas son algunas de las condiciones bajo las cuales se están firmando contratos de alquiler en 2024, tras la desregulación de la economía por decreto, y a pesar de que rige una medida cautelar del juez en lo Contencioso Administrativo Enrique Lavié Pico que suspende la derogación de la ley de Alquileres prevista en el DNU.

La ley de la Selva llegó no sólo con condiciones leoninas, sino también con precios disparatados y una dispersión como pocas veces vista: así, un tres ambientes de 90 metros cuadrados en Almagro cotiza $1.000.000; un dos ambientes en la misma zona se ofrece a $250.000, otro similar se publica a 400 dólares y un monoambiente de apenas 22 metros cuadrados tiene un valor de $230.000. En Caballito, un tres ambinetes con cochera cuesta $590.000; un dos ambientes, $380.000; y un monoambiente, $350.000, según una recorrida por sitios especializados.

La situación se agudiza aún más si se tiene en cuenta que el alquiler es apenas uno de los precios de la economía, en un contexto de altísima inflación. En diciembre, para no caer en la pobreza una familia de dos adultos y dos menores necesitó percibir cerca de $500 mil, según el Indec. En diciembre, la Encuesta Permanente de Hogares indicó que el 63,2 % de la población ocupada tenía ingresos promedio de $193 mil, y aquellos trabajadores con salarios superiores a los $400 mil forman parte del 10 % con mejores ingresos del país: la vieja recomendación de que el alquiler no debía superar el 30 % del sueldo parece enterrada en el pasado.

“Se imponen las condiciones”: la queja de los inquilinos

El presidente de la Federación de Inquilinos Nacional, Juan Arrizabalaga, dijo a Página|12 que “no existe acuerdo entre partes”, sino una “imposición de condiciones”. “Hay contratos cortos, dolarizados o en precios, pero carísimos. Te piden lo que se les cante de garantía, de depósito, de mes anticipado. Y los aumentos son como les parezca: cuando haya devaluación, según la inflación, por mes, por bimestre, trimestral o semestral”, enumeró.

Julián, un visitador médico que vive en Villa Crespo y debe renovar el alquiler del dos ambientes en el que reside hace tres años, contó a este diario que le pidieron $330.000 con aumentos trimestrales por inflación, pero con una condición clave: si la inflación supera el 20 % en dos meses, la suba será bimestral. “Todos sabemos que en febrero la inflación va a ser mayor, o sea que en abril tendría la primera suba, no se puede creer, parece diseñado por el diablo”, dijo con resignación.

Arrizabalaga dijo que nada de esto ocurría con la ley de Alquileres, que implicaba un “acuerdo entre partes real, sin imposición”. “El alquiler ahora va a durar lo que le parezca a la parte rentista, porque puede rescindir el contrato cuando quiera. Se produce una situación de alquiler ciego, donde todo alquiler es temporal. Esto va a profundizar la crisis habitacional”, remarcó, y advirtió que hay una “situación gravísima”.

Alquiler: ¿hay más propiedades y bajaron los precios?

Tras la sanción del DNU, el Gobierno y un sector del lobby inmobiliario buscó instalar que hubo un aumento desproporcional en la oferta de las propiedades que los propietarios habían retirado del mercado. En un sondeo por los sitios webs especializados se oferta más volumen y según ZonaProp creció un 16 %. Armando Pepe, empresario inmobiliario y insistió en esa visión y dijo a Página|12 que antes del decreto había 500 propiedades y el 4 de enero había 6.500, pero advirtió: “Los precios van a tener que bajar porque nadie los puede pagar”. Además, indicó que deben cambiar las condiciones: “Un inquilino no puede pagar un contrato con aumentos bimestrales o cuatrimestrales con la inflación que hay hoy”.

Otro referente del sector inmobiliario salió al cruce de la versión de que los precios habían caído entre un 20 y un 30 por ciento, como indicaron. “Habrán caído entre un 3 y un 4 por ciento”, señaló, y remarcó que la oferta tiene que ser en pesos porque en Argentina “nadie cobra en dólares”. 

Arrizabagalza criticó las versiones e indicó que se trata de una “campaña de la casta inmobiliaria y del gobierno”. “Los precios empeoraron fuertemente, por lo tanto no hay mejora para los inquilinos porque no se pueden pagar. Los pisos de inicio de contrato son muy caros”, sostuvo.

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