El mono Simón finalmente fue llevado a un santuario para que viva en un ambiente natural

Final feliz: Simón, el mono capuchino que vivió nueve años en una casa familiar en La Pampa y que tras una denuncia fue rescatado por la Policía, fue trasladado al santuario Tekobe Mymba en Entre Ríos, donde vivirá en un ambiente natural con otros de su especie en estado de semi libertad.          El simio fue rescatado…

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Final feliz: Simón, el mono capuchino que vivió nueve años en una casa familiar en La Pampa y que tras una denuncia fue rescatado por la Policía, fue trasladado al santuario Tekobe Mymba en Entre Ríos, donde vivirá en un ambiente natural con otros de su especie en estado de semi libertad.         

El simio fue rescatado por la familia Cisneros en Formosa y criado en una casa pero en Argentina la Ley 22.421 establece que la tenencia, tránsito y venta de ejemplares silvestres está prohibida, por lo que tener cualquier tipo de mono es ilegal.    

Es por esto que la Dirección de Recursos Naturales de la provincia ordenó que se secuestrara a Simón por “maltrato animal” por lo que se realizó un allanamiento en la vivienda de la familia Cisneros en General Acha. Desde allí, la Policía lo llevó al Hospital de la Facultad de Veterinarias de General Pico. 

Por su parte, la familia del simio pidió que se lo devolvieran y realizaron una presentación ante la Justicia en la que pidieron que se aplique la figura de “familia multiespecie”. 

Mientras tanto, las opciones para Simón eran trasladarlo a un zoológico o llevarlo a un santuario para que pueda vivir en semi libertad.

El mono Simón en el recinto de cuarentena de la Fundación Tekobe Mymba, en Entre Ríos.

Al leer la nota de Clarín, el activista Fernando Pieroni se contactó con la familia Cisneros y se ofreció para trasladar al animal al santuario Tekobe Mymba, ya que lleva adelante un proyecto primatológico, justamente para proteger este tipo de simios.    

“Me enteré de lo que estaba pasando con Simón, me puse en contacto con su dueño para ver si podíamos darle una mano por miedo a que el mono terminara en un zoológico“, explicó Pieroni.  

Cisneros no estuvo de acuerdo con trasladar al mono, por lo que el activista decidió velar por los derechos del animal y continuó el proceso con Recursos Naturales de la provincia de La Pampa. El activista, que se encontraba en La Rioja trabajando con dos tigres, manejó 2 mil kilómetros para buscar al animal y llevarlo al santuario.     

“Gestionamos los permisos de traslado. Lo fuimos a buscar a La Pampa, se le hicieron todos los estudios de sangre, orina y placas correspondientes. Los veterinarios nos informaron que estaba un poco desnutrido, que necesita aumentar de peso y que se nota en el pelaje que no estuvo expuesto al sol durante todos estos años“, explicó Pieroni.

El mono Simón finalmente fue llevado a un santuario para que viva junto a otros de su especie. Foto: Fundación Tekobe Mymba.

El viaje fue extenso pero exitoso. “Lo monitoreamos todo el camino, estuvo tranquilo, se portó excelente“, detalló el activista.

Ya en la fundación, que cuenta con 1.200 hectáreas, se puso al animal en un recinto de cuarentena que consta de una habitación cerrada con un patio al que puede salir cuando quiere, para que pueda adaptarse a los nuevos sonidos.

“Hoy se despertó muy bien, está más activo, curioso, está comiendo cada vez mejor”, contaron desde la Fundación.

Uno de los temas más preocupantes era el de la alimentación, ya que según los informes veterinarios, a Simón lo alimentaban con guiso y milanesas, mientras que este tipo de simios se alimenta de hojas y frutos.

Con respecto a los pasos que seguirá Simón, el biólogo y presidente de la Fundación Juan Manuel Paccot, explicó: “Va a ir pasando por distintos recintos, cada vez más grandes, para que vaya conociendo los espacios y por una cuestión alimenticia”.

El predio de 3 hectáreas donde vivirá Simón con una colonia de capuchinos cuenta con una selva con árboles frutales.

“A la vez, va a ir interactuando hasta que lo podamos juntar con los otros caí que hay en el predio. Luego de formar la colonia, se trasladará a uno de los recintos de tres hectáreas con una selva en el medio que estamos haciendo de liberación de primates. Será muy amplio y podrán obtener sus alimentos. No deja de ser un semi cautiverio ya que el animal está controlado y no suelto ya que se le puede perder el rastro”, sostuvo Paccot.

Según detalla el proyecto, “una vez liberados, previa colocación de los collares, serán monitoreados a lo largo de un mes de manera diaria por el personal de la fundación a fin de asegurar el éxito de la liberación”. 

Este proceso forma parte de un plan para la conservación de los primates. “La especie caí tiene hasta 1 kilómetro y medio de distribución y la idea es tenerlos controlados para formar colonias reproductivas para pensar en repoblar los lugares que vienen siendo amenazados por el tráfico de fauna o por enfermedades propias como la fiebre amarilla”, detalló el biólogo.

“Es terrible que se romantice el mascotismo de fauna silvestre”

El caso de Simón tomó gran notoriedad pública y generó polémica en torno a si es bueno o no sacarle el animal a sus dueños. 

Para Pieroni, “Simón es una víctima de falta de compromiso del Estado con el cuidado de los animales, de las leyes que no son duras a la gente que trafica animales, de la falta de educación de la sociedad con respecto al mascotismo de fauna silvestre”. 

“Va a empezar a ser mono después de muchos años de su vida”, explicó el activista, emocionado. 

El mono Simón finalmente fue llevado a un santuario para que viva junto a otros de su especie. Foto: Fundación Tekobe Mymba.

“Es muy común que en el norte del país haya muchos monos en las casas de familia porque no hay controles“, sumó.

Y alertó sobre la importancia de no romantizar el mascotismo de este tipo de animales. “Uno puede ver un video tierno de un mono bañándose o que lo tienen upa, pero eso dura 2 minutos porque la realidad es otra: viven en jaulas porque la convivencia con un capuchino es muy dura y más cuando empiezan a vivir su madurez sexual, entre los 8 y 10 años. El macho empieza a atacar al hombre y se pone posesivo con la mujer de la casa”.   

El mono Simón finalmente fue llevado a un santuario para que viva junto a otros de su especie. Foto: Fundación Tekobe Mymba.

Por último, Pieroni destacó que es muy valorable que Simón haya sido rescatado de la ruta cuando era bebé, pero que “el rescate” consta de varias etapas: primero sacarlo del peligro, segundo darle protección y luego encontrarle la mejor opción para que viva.

“Si a Simón lo hubiesen entregado a una fundación cuando lo rescataron hoy sería libre ya que se hubiera podido reinsertarlo en a naturaleza. Hay que trabajar eso y dejar de tratar de poseer a los animales como si fueran una propiedad”, expresó.

“Incluso yo mismo crié dos toros que rescaté de un matadero pero decidí traerlos a la Fundación para que puedan vivir. Hay que pensar qué es lo mejor para los animales y no querer tenerlo en una casa sin las condiciones. Si lo amás, dejalo ser libre“, concluyó.

PS