El massismo dio por confirmado al nuevo vice de Economía y luego se frenó su nombramiento

Los trascendidos de que Gabriel Rubinstein se convertiría en el virtual viceministro de Sergio Massa irrumpieron en portales de noticias como si fueran un hecho consumado. Bien entrada la tarde, miembros del equipo del ministro en diálogo con Clarín confirmaron el rumor y minutos después lo negaron. En el universo de Massa rechazan que las dilaciones para…

Los trascendidos de que Gabriel Rubinstein se convertiría en el virtual viceministro de Sergio Massa irrumpieron en portales de noticias como si fueran un hecho consumado. Bien entrada la tarde, miembros del equipo del ministro en diálogo con Clarín confirmaron el rumor y minutos después lo negaron. En el universo de Massa rechazan que las dilaciones para terminar de confirmar su equipo sean un síntoma de falta de apoyo de Cristina Kirchner. A pesar de que no paró la sangría de reservas del Banco Central y que aún no se pudo completar el equipo de Economía, destacan que en las primeras 48 horas del nuevo ministro fueron exitosas, hiperactivas y que los lineamientos estratégicos -como las tarifas- son más relevantes que los nombres que faltan definir.

Apenas se conoció el dato de que el director de GraConsultora se haría cargo de la sensible secretaría de Programación Económica, vacante desde la asunción de Massa, se viralizaron los tuits del economista con críticas ácidas a Cristina y Máximo Kirchner -a quienes definió como “adictos al déficit fiscal”- e ironías contra el Presidente y la primera dama por el Olivosgate. Algunos de los tuits fueron publicados hace poco. Incluso, hay otros que, como reconocen los colaboradores de Massa, son críticas al líder del Frente Renovador.

Es cierto que Cristina Kirchner probó en 2019 que es capaz de perdonar en pos del pragmatismo político para ganar elecciones. Con ese objetivo, levantó la excomunión a Massa y a Alberto Fernández, dos críticos furibundos de su gestión que también la cuestionaron en el plano judicial. Sin embargo, sería por lo menos disruptivo que la vicepresidenta -mientras sufre los alegatos del fiscal Diego Luciani en la causa de vialidad- mostrara un carácter que le permita aceptar que el nuevo viceministro de Economía publique memes con imágenes de la ex presidenta escondiendo un botín para consultar “el saldo”. “Este Gobierno es incapaz de bajar el déficit. Tiene taras mentales, empezando por Cristina, que no entiende el fenómeno”, había dicho hace un mes en el Canal de la Ciudad. También supo comparar a la vicepresidenta con Jorge Rafael Videla cuando dijo que así como el dictador negaba los desaparecidos, ella negaba la inflación. 

En el equipo de Massa dicen que el principal escollo para que Rubinstein -que está de viaje en Estados Unidos hasta el martes- se sume al Ministerio es en realidad su  falta de disponibilidad, porque tiene trabajos comprometidos en el exterior. También descartan que Massa le haya ofrecido el  mismo puesto a Emanuel Alvarez Agis, que contaba con el aval de Cristina Kirchner y ya ocupó el puesto cuando Axel Kicillof era ministro. Lo mismo afirman sobre las versiones similares que daban para ese puesto a Marina dal Poggetto y a Miguel Peirano o al titular del INDEC Marco Lavagna.

El virtual cargo de viceministro adquiere más relevancia ante un hecho insoslayable de la realidad: Massa es abogado. Cerca del ministro minimizan la formación del ministro, porque señalan que recibe los consejos de Daniel Marx, flamante asesor externo de la Cartera, y de su representante en la vicepresidencia del Banco Central, Lisandro Cleri.

“Subieron los ADR -las acciones de las empresas argentinas en Wall Street- y bajó el riesgo país. Les pidió a todos velocidad. Este viernes se reunió con el campo y viajó con el Presidente, no para”, dijo uno de los funcionarios presentes en Economía durante la reunión del ex titular de Diputados con sus flamantes Secretarios.

Massa tampoco definió el reemplazante de otra secretaría indispensable para su organigrama: la de Energía, que hasta el momento fue administrada por delegados de Cristina Kirchner y que se convirtió en uno de los campos de batalla más complicados durante la gestión de Martín Guzmán. En cualquier caso, el actual responsable Darío Martínez regresará a Neuquén para competir por la gobernación. La llegada de Massa solo acelerará ese proceso. En el camino, Martínez se quedó sin el apoyo de la Casa Rosada y del Instituto Patria.

Más compleja es la definición de su sucesor. Fuentes oficiales aseguran que Alberto Fernández habría vetado el nombre de Federico Bernal, que habría impulsado Massa en acuerdo con CFK. Algunos creen que el interventor del Enargas, una pesadilla para el ex ministro Martín Guzmán, es más pragmático que lo que su libro La estafa del tarifazo (con prólogo de CFK) indicaría. El subsecretario Federico Basualdo, que también sufrió Guzmán y que se considera kirchnerista puro, estuvo las últimas 72 horas afuera del Gobierno y, luego, adentro. No asistió a la jura de Massa.

En el massismo insisten en que más relevante que las designaciones que faltan o los supuestos ruidos es la profundización de la nueva política de tarifas -el ajuste- al que hasta hace poco tiempo se oponían “los federicos” Basualdo y Bernal. Destacan que el ministro implementó la nueva política con respaldo político. Massa consiguió este lunes una foto con la vicepresidenta; mucho más que lo que pudieron mostrar Guzmán, Silvina Batakis y hasta el propio Presidente en los últimos meses. Sin embargo, ni Cristina ni Máximo Kirchner aparecieron el día de la asunción de Massa en la Casa de Gobierno. Por ahora, los desacuerdos dilatan las confirmaciones de funcionarios relevantes.

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