Chavela Vargas: a diez años de su muerte, su huella sigue intacta

Pasaron diez años desde que se apagó la voz de Chavela Vargas, una de las artistas latinoamericanas más influyentes del siglo XX. La cantante mexicana vivió rompiendo reglas y marcando a otros artistas en el género que más exploró: la ranchera. Hoy su legado continúa gracias a sus amigos y músicos del grupo Los Macorinos.María…

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Pasaron diez años desde que se apagó la voz de Chavela Vargas, una de las artistas latinoamericanas más influyentes del siglo XX. La cantante mexicana vivió rompiendo reglas y marcando a otros artistas en el género que más exploró: la ranchera. Hoy su legado continúa gracias a sus amigos y músicos del grupo Los Macorinos.

María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas había nacido en San Joaquín, Costa Rica, el 17 de abril de 1919 pero se hizo mundialmente conocida como mexicana (su país de adopción desde los 17 años) y con el nombre de Chavela Vargas .”Las mexicanas nacemos donde se nos da la gana”, decía, fiel a su estilo provocador.

Chavela Vargas.. Con 17 años se fue de su Costa Rica natal para instalarse en México, país que consideró suyo hasta su muerte.

A pesar de su dura infancia en el campo, con carencias afectivas y en la que padeció poliomielitis, Chavela vivió hasta los 93 años y murió en Cuernavaca, México, el 5 de agosto de 2012. Además de una artista con una identidad muy singular, fue una mujer que rompió con estereotipos y se enfrentó a los prejuicios sin importarle la opinión ajena.

A Chavela le gustaba vestirse con prendas masculinas, arriba y abajo del escenario, fumaba y bebía en público con total desparpajo, en una época en que eso no era bien visto para una mujer. Solía llevar también una pistola junto a su habitual sarape rojo (una suerte de poncho) que fue como otra de sus marcas registradas.

Su vida sentimental y sexual estuvo rodeada de escándalos y rumores pero fue casi al final de su vida, cuando en una entrevista, ya con 81 años, declaró públicamente su lesbianismo.

Instalada desde muy jovencita en México, antes de vivir de la música, trabajó como camarera, vendedora de ropa y cocinera. Más tarde, alguien la recomendó para que participara en un programa de radio y también comenzó a cantar en bares. Recién a sus 30 años, gracias al padrinazgo del músico José Alfredo Jiménez, Chavela se hizo conocida.

Amiga de Frida Kahlo

Chavela Vargas, durante un homenaje en Ciudad de México. La cantante fue una de las más grandes exponentes de la ranchera. Foto: EFE

Pero entonces, además de su voz, muchos se fijaban en sus modos que consideraban poco femeninos y la tildaban de “marimacho”. La cantante era tan criticada como admirada y en su círculo más íntimo frecuentaba a personajes tan famosos como ella, como la pintora Frida Kahlo, el muralista Diego Rivera, la estrella de Hollywood Ava Gardner y el poeta Pablo Neruda, entre otros.

Alojada por un tiempo en la casa de los pintores Kahlo y Rivera, Chavela relató que entre ella y Frida hubo una atracción mutua inmediata y que vivieron un breve pero intenso romance. 

Su apabullante personalidad la llevaba a hacer declaraciones explosivas relacionadas con cualquier tema. Su adicción al alcohol la mantuvo alejada de su carrera por bastante tiempo; sin embargo ella no tenía problema en decir públicamente que se había tomado “todo el tequila de México”.

Pero era esa personalidad contundente la que también atrapaba en el escenario y en sus interpretaciones. Decenas de rancheras y boleros llevan su marca única, como Las simples cosas, Mundo raro, Macorina, En el último trago, Piensa en mí, Luz de luna; Volver, volver o La llorona, entre muchos más.

Chavela Vargas Una vida intensa y polémica, rompiendo moldes.,Foto: AFP

El olvido y el relanzamiento

Luego de muchos años de un gran éxito, su grave problema con el alcohol le hizo perder casi todo y la mantuvo alejada por muchos años, casi olvidada para las nuevas generaciones. Hasta que en la década de 1990, el cineasta español Pedro Almodóvar, incluyó varias de sus canciones en sus películas y de alguna, colaboró en el relanzamiento de su carrera.

La inconfundible voz de Chavela apareció en varias películas como Tacones lejanos, de Almodóvar; Grito de Piedra, de Werner Herzog; Frida, de Julie Taymor, y en Babel, de Alejandro González Iñárritu, lo que la hizo resurgir artísticamente y la dio a conocer a nuevas generaciones. Su voz áspera y como de llanto, volvió a sonar por todo el mundo.

Recuperada de su adicción, pasó su última década con buena salud, e incluso llegó a lanzarse con un paracaídas cuando tenía más de 80 años. Por ese entonces también entabló amistad con el Premio Nobel Gabriel García Márquez y con el músico Joaquín Sabina, quien la consideraba su musa.

El grupo Los Macorinos

“Ella tenía un humor muy fino, un humor respetuoso, nunca iba a estar con majaderías, no era necesario, nos podíamos divertir con un gran nivel”, dice Juan Carlos Allende, del grupo Los Macorinos, en una entrevista con la agencia Efe. “Chavela tenía una personalidad muy firme”, agrega quien estuvo cerca de ella en su última década de vida, 

Chavela Vargas Luego de años alejada de la música, en su última década de vida, volvió a cantar y a ser reconocida por las nuevas generaciones. Foto AP

“Cada palabra que articulaba Chavela tenía mucho peso y mucho énfasis y era por la dicción. Hay muy pocos cantantes en el mundo que tienen esa habilidad para expresarse musicalmente con una claridad y un peso emocional sobresaliente”, agrega Allende.

Los Macorinos estuvieron cerca de Chavela cuando ella estaba en España y se enfermó. Según cuenta Allende, la cantante tenía miedo de no llegar a su país en sus últimos días, ya que quería morir en México. Pero, fiel a su estilo, logró subirse a un avión y murió cuatro días después de llegar a tierras mexicanas.

“Fuimos a un hospital a Cuernavaca a visitarla, ella pidió vernos, nosotros no queríamos importunarla, pero ella quería vernos. A los cinco minutos de despedirnos nos llamaron para decirnos que la señora Chavela Vargas había fallecido”, recuerda Allende.

“Cuesta decir que se nos murió, el legado que deja Chavelita, su paso por este planeta, no fue solo físico. Su inspiración, su interpretación a través de la música nos proporcionó momentos muy agradables y es la herencia que ella dejó”, comenta.

Los Macorinos son parte del homenaje Chavela y sus mujeres, que se realizará el 29 y 30 de septiembre en la Ciudad de México, y del que también participarán artistas como Ely Guerra, Ximena Sariñana, La Marisoul, Eugenia León y Ofelia Medina, en memoria de la cantante.

MFB

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