Nito Mestre cumple 70 – ¿cómo hace el ex Sui Generis para estar más activo que nunca?

Hoy, miércoles 3 de agosto, Nito Mestre cumple 70 años. No va a realizar ningún festejo en especial y de hecho va a estar en Chile, pero el onomástico es un dato más para sumar a la gran celebración que está armando para el sábado 19 de noviembre en el Teatro Opera. Recorrerá toda su…

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Hoy, miércoles 3 de agosto, Nito Mestre cumple 70 años. No va a realizar ningún festejo en especial y de hecho va a estar en Chile, pero el onomástico es un dato más para sumar a la gran celebración que está armando para el sábado 19 de noviembre en el Teatro Opera. Recorrerá toda su carrera y se detendrá especialmente en el álbum debut de Sui Generis para recrearlo junto a la Orquesta Sinfónica de Neuquén, a 50 años de la grabación original.

El rock nació como la nueva música de los jóvenes y no es casual que los Beatles hayan cantado When I’m 64 como si fuera la edad de una persona muy vieja, o que The Who haya dicho “Prefiero morir antes que llegar a viejo”.

Nito Mestre, con la guitarra que usó en la época de Sui Generis. Foto: Juan Manuel Foglia.

En los últimos lustros, sin embargo, se vio como muchos rockeros pasaban esa frontera como si nada, manteniéndose vigentes y activos: Paul McCartney cumplió 80 hace poco y Mick Jagger tiene 79. Ambos siguen saltando y cantando en giras por todo el mundo.

Acá, en Argentina, Charly García cumplió 70 en octubre del año pasado, y León Gieco en noviembre. Willy Quiroga (de Vox Dei) tiene 82 y Litto Nebbia 74. Hay de todo, y por supuesto que mucha gente del público también tiene la edad de sus ídolos rockeros.

La idea es disfrutar

Nito Mestre. Foto: Juan Manuel Foglia.

“Yo me siento un tipo de 35-40 años,” dice Nito, sentado en una mesa en la vereda donde cada tanto se acerca alguien para pedirle una foto o simplemente saludarlo y felicitarlo por lo que hace. “Son extras que tengo contratados para las notas,” cuenta entre risas, entre orgulloso y avergonzado por la fama que indudablemente tiene.

“A esta altura de la vida -cuenta- vamos de a poco, con precaución y objetivos cortos. Entre la pandemia y demás cosas, en estos dos años se fueron cantidad de conocidos, amigos y colegas. Entonces caés en la cuenta que cumplís 70 y te sentís joven, pero a la vez tengo el recaudo de mirar a los costados y ver que se fueron Rodolfo García, Horacio Fontova, Rinaldo Rafanelli, que son pares, al ladito. O sea que las balas van pasando cerca”.

-Se te ve más activo que nunca, con muchas actividades, planes y proyectos.

-La idea es disfrutar más. Justamente con León Gieco hablábamos de eso hace poco, que hay que tomar esta edad con cierta alegría y para el disfrute. Todos los minutos que pasan son un poco más preciados. Hay que saber decir que no a lo que no te gusta, y disfrutar lo que se hace. Yo canto todos los santos días de mi vida, para estar entrenado. Incluso empecé a tomar clases de canto, tipo coach, después de la pandemia.

-¿Te gusta festejar los cumpleaños, o preferís no hacer nada?

-Soy de los que se escapan. La única vez que no me escapé fue en 2016, cuando me nombraron Personalidad Destacada de la Cultura y aproveché para festejar en el Concejo Deliberante. Llevamos una torta y después nos fuimos todos a un restaurant.

-¿Qué vas a hacer ahora, aunque sea a nivel íntimo?

-Este cumpleaños lo voy a pasar en Chile. Nos invitó un amigo y socio que nos da una mano para hacer el programa Rock and Road, y lo festejaré con mi amigo Eduardo Gatti, que no lo veo hace tres años. Un viaje redondo: cerramos negocios, festejo el cumple, me escapo de estar acá y de paso grabaremos algún programa allá. Divino.

El programa de televisión

Nito Mestre y Juanse en pleno “Rock and road”. Foto: captura tv

-A propósito de “Rock and Road”, que sale por Garage TV y YouTube, ¿cuándo arrancó y cómo surgió la idea?

-Arrancó durante la famosa pandemia. El último show que había hecho fue el 5 de marzo de 2020. Con mi mujer después armamos el proyecto y especial América canta Sui, y después hicimos dos streaming, uno por mi cumpleaños y otro por el aniversario de Adiós Sui Generis. Y en abril del año pasado salió la idea de un programa basado en el Carpool Karaoke de James Corden, pero contando historias dentro del auto en vez de cantar juntos. 

Acepté porque me encanta manejar, me encanta tirarle la lengua a la gente para que cuente anécdotas, y me encanta ser el segundo y no el protagonista. Filmamos el primero con Juanse, que salió muy divertido porque lo hicimos en un Fiat 1500 y nos metimos en un lavadero de autos. Ahora ya hay 44 programas hechos, con invitados como León, Sandra Mihanovich e Hilda Lizarazu. Es un gusto personal.

-Recuerdo que habías comenzado a armar una biografía y las charlas las hacías manejando a Mar del Plata con un amigo, ¿no?

-Algo así. Fue cuando en Mar del Plata se inauguró la estatua de Sui Generis, y el intendente pidió una charla y la hice con Mariano Yrigoyen, que había tocado conmigo y ahora es abogado. Armamos “El abecedario del rock”, que era como un libro itinerante. Hicimos 50 charlas por todas partes, desde Chile y Perú hasta toda la provincia de Buenos Aires. Contaba mi vida, lo bueno y lo malo, las anécdotas con Charly, mi etapa con el alcoholismo y la recuperación, todo sin esquivar ningún tema y siempre con mi toque de humor.

-¿Lo vas a convertir en un libro?

-Ya está hecho un resumen que aún no está publicado, pero no sé si ahora tengo ganas de sentarme y terminarlo, cuando todavía estoy haciendo muchas cosas nuevas. Es como que un libro así marcaría el final de algo, y todavía no terminé.

Hitos en su carrera

Nito Mestre. Foto de prensa

-Sin dudas que Sui fue un grupo muy popular, pero todos se olvidan que nunca paraste, porque Los Desconocidos también llenaban estadios y el comienzo de tu carrera solista fue muy exitoso. ¿Cuándo vino la primera pausa?

-Paré cuando terminé de grabar Escondo mis ojos al sol, donde me di el gusto de cantar con la Negra Sosa pero no tuvo buena recepción por parte de la discográfica y decidí parar un poco. Era 1983. Me fui a Europa y luego hicimos Porque Cantamos, con Baglietto, Celeste y Oveja Negra. Después me tocó una época difícil que fue la del alcoholismo, que arrancó suave y traté de disimularla, pero había una parte del demonio que me gustaba.

Nito Mestre a principios de los años ’80. Foto. archivo revista Pelo.

-A todo esto, tenías apenas 30-35 años, algo así. Eras muy joven.

-Sí. Eramos todos muy pibes en los años ’80. Creo que mi desbarranque fue entre los 27 y 37 años. El alcoholismo influyó mucho en la producción también, porque me costaba tener un plan de trabajo. Sentía que estaba cerca la posibilidad de morirme, así que se me dificultaba mirar para adelante y tener proyectos, como tengo ahora. Los pasitos eran muy cortitos, hasta que hice el disco Colores puros, que fue un nuevo comienzo, en 1998.

Sui Generis en la cancha de Boca, diciembre del 2000.

-¿Cuándo se fue ordenando todo? ¿Tras la reunión de Sui Generis del 2000 y los viajes a Miami?

-Sí. Tuve la idea de divertirme de otra manera y hacer cosas que no había hecho antes, como viajar a otros países, probarme personalmente y ver qué pasaba tocando afuera, casi empezando de cero. Incluso iba buscando productores nuevos en cada país y trabajar juntos era tirarnos a la pileta. Así fui armando contactos y conociendo lugares chicos y grandes, tocando con otros músicos de otros países. Me encantó toda esa aventura.

-Con lo cual hoy tenés bandera plantada en Miami, Perú, Chile y muchos países más.

-Ahora voy a Colombia a principios de septiembre. También hice muchísimas giras a Bolivia, Uruguay, Paraguay, Costa Rica, Ecuador y México. Hasta hubo algún viaje a Brasil y fui dos veces a España, en 2011 y 2019, donde vinieron Silvina Garré y el tecladista Mario Parmisano de invitados.

-También comenzaste a hacer conciertos con orquestas sinfónicas de diferentes ciudades.

-La primera vez fue 2007 con San Juan, gracias a algunos músicos de allá que me presentaron al director de la orquesta. Hicimos un primer recital con arreglos para 6-7 instrumentos y luego con la orquesta completa. Se entusiasmaron porque decían que los músicos de rock no se animaban, y yo nada que ver, porque mi viejo tocaba violín clásico y escuchaba orquestas. Por eso, cuando escucho una orquesta, me retrotrae a mi infancia. En vez de ser riesgoso, me dejo llevar y es como estar dentro de un disco.

-Otro gusto fue el disco que grabaste en Nashville en 2009.

-Tal cual. Conocí en Miami al guitarrista Eduardo Cautino por medio de un aviso en un diario, y fuimos a grabar allá porque él conocía un estudio. Era un lugar soñado en una cabaña, hubo sesionistas impresionantes y la consola se había usado para grabar temas históricos como Sitting on the dock of the bay.

Ser un clásico

Nito Mestre. Foto: Juan Manuel Foglia.

-Después de tantos años, parece que de pronto te convertiste en un clásico. ¡A tus shows va gente de todas las edades!

-Hay todo un público que apareció como de abajo de las piedras. Vienen pibes y me saludan como si fuese San Martín. ¡Y me encanta! Influye mucho que durante la pandemia hubo mucho tiempo para revisar Internet y mirar YouTube, ver películas y leer libros. Creo que se armó un cruce entre lo que veían los padres y los hijos. Se juntaron las vivencias de los padres con los hijos.

-¿Vos te considerás un clásico?

-Me considero un clásico en el sentido que es el lugar donde quería estar cuando era pibe. Porque cuando tenés 18-19 años querés ser famoso para que te vaya bien y te vean las chicas, pero después te vas empezando a dar cuenta con el correr del tiempo cuál es el verdadero motivo por el cual estás acá en la Tierra, que es hacer feliz a la gente. Hacer esto no pasa por el ego sino hacer feliz a la gente. Dar felicidad y mover energía, que es el principio de la vida.

-Pensás en disfrutar, y no en la fama.

-Y no quisiera ser más conocido, porque me impediría salir a la calle. El personaje no me comió, no tengo que inventar nada y no tengo que mentir nada. Soy así, todo el tiempo. La clave es querer ser feliz, algo que no pasa por lo material ni la fama, sino por el disfrute. La música es un vehículo que he descubierto que es fantástico para la unión, porque no hay grieta y todos pueden estar juntos.

-¿Seguís componiendo y haciendo canciones nuevas?

-Sí. Ahora estoy grabando ahora con dos productores: Sebastián Schon y Marcelo Predacino. Sebastián es el socio de Cachorro López y armamos un tema juntos y otro con Franco Masciarelli. Ya hicimos dos temas y saldrán en noviembre, cuando hagamos el Opera. Y Marcelo trabaja con Abel Pintos. Irán saliendo temas sueltos y luego se armará un disco o un EP. Me gusta cómo funciona estar con otra persona en el estudio.

Si hace un año o dos me preguntabas qué iba a hacer con mi vida, lo único que tenía firme era el programa de Rock and Road, y ahora estoy con banda nueva, manager nuevo y un montón de proyectos. Me estoy divirtiendo.

El Teatro Opera y el aniversario de “Vida”

Nito Mestre. Foto: Juan Manuel Foglia.

Según Nito, el recital del 19 de noviembre en el Teatro Opera será un festejo y darse un gusto. “Es como plantar una bandera y mostrar todo lo que hice y que hago, por si alguno no se dio cuenta. Porque soy bajo perfil, pero tampoco la pavada. Entonces voy a tocar todos los temas de Vida con una orquesta sinfónica y luego recorrer las mejores canciones de mi carrera, con la banda e invitados”. 

-Siempre se dice que “Vida” salió en 1972 y que a fin de año se cumplen 50 años, pero las fechas no coinciden: ustedes tocaron en B.A. Rock en diciembre y recién había salido el simple de “Canción para mi muerte”. El disco debe ser de 1973, entonces.

-Con Charly firmamos contrato a fines de julio o principios de agosto. Ahí pasamos a ser profesionales, porque antes éramos amateurs. Y lo grabamos en septiembre del ’72, por eso considero que ahí comenzó mi carrera profesional. En el caso del simple con Canción para mi muerte, salió alrededor de la fecha del show en B.A. Rock en diciembre, con lo cual el disco debe ser de febrero del ’73. Me acuerdo que la primera canción que grabamos fue Amigo vuelve a casa pronto, con Paco Prati en batería, que va a tocar en el Opera.

-Muchos se preguntarán si Charly irá al Opera.

-No voy a invitar a nadie, pero están todos invitados. El que quiera estar, que avise y venga. Pueden venir cuantos quieran.

MFB

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