Locos por los barriletes: la historia del grupo que cada domingo los remonta en la costa de Vicente López

¿Qué hacemos si no hay viento? El pronóstico es más importante para ellos que para cualquier otro. Lo primero que hacen cuando se levantan cada domingo es ver Windguru, una aplicación que es una especie de Weather Channel específico sobre el viento. En base a los datos, seleccionan los 10 barriletes que van a llevar a…

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¿Qué hacemos si no hay viento? El pronóstico es más importante para ellos que para cualquier otro. Lo primero que hacen cuando se levantan cada domingo es ver Windguru, una aplicación que es una especie de Weather Channel específico sobre el viento. En base a los datos, seleccionan los 10 barriletes que van a llevar a su punto de encuentro. Desde los más pequeños y aerodinámicos, hasta los más grandes y llamativos, los invitan a reunirse y compartir, mientras charlan sobre próximos barriletes.

BaToCo (Barriletes a Toda Costa) es una agrupación sin fines de lucro que se dedica a fabricar y a volar barriletes. Para ellos, es una verdadera pasión. Se reúnen todos los domingos por la mañana, cerca de las 10, en el Paseo de la Costa, Vicente Lopez. Legalmente hablando, es un club. Tienen una comisión directiva, libros de contabilidad, una cuenta bancaria común y siempre se juntan para charlar de un interés en particular: los barriletes.

Alberto Barrero es “uno de los más entusiastas y de los más actuales integrantes del grupo”, como él mismo se define. Está jubilado y dedica mucho tiempo a la fabricación de los barriletes y a los encuentros. Se unió a BaToCo en el año 2003, aunque la agrupación funcionaba desde 1997. Según él “hay un mundo del barrilete”: revistas, asociaciones, grupos, etc. ¿Cuál es el objetivo? Alberto nos dice: “La belleza. Llenar el cielo de colores y que vuele bien tu barrilete”.

No se trata de los barriletes tradicionales, de papel, sino que los hacen con tela y a máquina de coser. La fabricación se da en comunidad, se hacen sugerencias, se pasan planos que encuentran en bases de datos o en revistas de índole internacional. La comunidad se genera no solo con el grupo de BaToCo, sino también con grupos de otros lugares del mundo, con los que se mantienen conectados y con los que intercambian ideas.

Y aunque el grupo se redujo mucho después de la pandemia, cada domingo se juntan a volar barriletes entre diez o quince personas –que suelen ser siempre los mismos–. El promedio de edad está entre los 40 y 50 años y suelen ser profesionales de todo tipo: hay dentistas, escribanos, médicos, abogados, informáticos, entre otros.

Alberto asegura que el grupo funciona muy bien porque todos son muy buena gente y muy amables. Cualquiera puede acercarse un domingo al Paseo de la Costa a pasar un lindo momento y a aprender sobre barriletes.

Remontar barriletes es un deporte, una recreación y un pasatiempo para miles de personas –desde los muy jóvenes hasta los ancianos–, de todo el mundo, en casi todas las culturas. Todos los años se celebran festivales con barriletes en forma regular. Hay competencias a nivel nacional e internacional para barriletes de una línea, de dos líneas y de cuatro. Los barriletes se utilizan para tracción sobre la nieve, el hielo, el agua, y la tierra, alcanzando velocidades que superan los 60 km/ph.

El viento sur no suele ser propicio para volar barriletes y cuando viene del oeste, de la ciudad de Vicente López, primero pasa por los edificios y tampoco es tan bueno. El viento lindo es el que viene del este, procedente del río con turbulencias: ahí es cuando un barrilete vuela bien. Pero cuando no hay viento, igual se reúne el grupo para charlar sobre las nuevas tendencias, idear nuevos barriletes, planificar cómo llevarlos a cabo, tomarse un cafecito caliente y comerse unos ricos churros.

Cada barrilete requiere una técnica especial, cada uno lleva un diseño y un material que, combinados, favorecen que pueda lucirse en el cielo. Detrás de cada creación hay un intercambio de ideas y procesos sumamente largos para concluir en una creación única. Y ese es el sentimiento que transmite verlos volar. Estos son los 10 barriletes más locos de BaToCo.

El Gran Dragón del Sur

El Gran Dragón del Sur. Foto BaToCo

Compuesto de trenes y arcos, consiste en una cabeza de dragón muy trabajada, en tres dimensiones, y muchos barriletes pequeños, todo unido en tren. Hay dragones con cientos de estos pequeños barriletes circulares. Al volar, los pequeños barriletes forman la gran cola del dragón que se mueve ondulante en el cielo. La puesta a punto para que los barriletes de la cola vuelen más alto es toda una ciencia.

Cody

Cody. Foto BaToCo

Cody tiene el atractivo centrado en el factor histórico: está basado en el primer barrilete que se armó por las fuerzas militares para usos en su disciplina. Este modelo fue copiado y replicado años después para ser inmortalizado en todo el mundo. Este barrilete suele ser muy estructural, son necesarios muchos planos de vela, muchas varillas y mucho trabajo para realizarlos.

Zebra

Zebra. Foto BaToCo

Este barrilete es el favorito de Alberto. Está inspirado artísticamente en el cuadro del artista Víctor Vasarely. Su tamaño refleja grandeza –dos metros y medio por un metro y medio– y se monta sobre el cielo como el vívido recuerdo de la pintura de las cebras luchando.

Barriletes de salón

Los barriletes que remontan sin viento. Foto BaToCo

Vinieron a resolver el problema de la falta de viento. Su tamaño es novedoso pero no por su inmensidad, sino por su pequeñez. Son barriletes pequeños, muy livianos y que llevan varillas muy delgadas, lo que los hace dinámicos. Se utilizan dentro de salones espaciosos, ideales para fiestas. Para volarlos hay que fabricar viento caminando hacia atrás, soltando y recogiendo las líneas. La puesta a punto está relacionada con un equilibrio para que el barrilete realice un planeo, a veces de muchos metros. Se suelen volar con música y, a medida que bailás, el barrilete se mueve con vos demostrando toda su gracia.

La Pulpería

La Pulpería. Foto BaToCo

Es una composición de muchos barriletes con forma de pulpo, donde cada uno de ellos tiene 10 metros de largo y 8 tentáculos. El material que se utiliza para este tipo de barrilete es una bolsa de polietileno y cinta scotch.

Barrilete Cósmico

Un homenaje al Diez. Foto BaToCo

Un tributo a Diego Armando Maradona. Es la representación de los colores de la bandera argentina con junto a la imagen del Diego.

Ballena

Ballena. Foto BaToCo

Una estructura inmensa con un azul que la caracteriza y que permite que se la divise en el cielo desde muy lejos. Otro dato de color: cuanto más grande y maravilloso se ve el barrilete flameando en el cielo, más difícil es controlarlo desde abajo. Muchos deben permanecer atados a algún poste firme porque con vientos fuertes pueden lograr hasta levantar a quien lo sostiene.

La escarapela de BaToCo

La escarapela de BaToCo. Foto BaToCo

omo su nombre lo dice, este diseño es una escarapela que se realizó en torno a los festejos del bicentenario de la Nación y que al centro se le colocó el nombre de la organización (BaToCo). Estos son barriletes inflables, al igual que la Ballena, se realizan con muchos metros de tela y su atractivo suele ser el color y la inmensidad.

Banderola

La banderola de BaToCo. Foto BaToCo

De 20 metros por nueve metros, cuenta con un gran trabajo en equipo. A lo largo de toda la bandera tiene incorporados diseños en color celeste que cada integrante del equipo realizó a libre albedrío. En la franja blanca del medio, en letra bien grande, dice la palabra BaToCo y es esta gran bandera desplegada en el aire un hermoso espectáculo.

Esqueletor

Esqueletor. Foto BaToCo

En lo más alto del ranking de barriletes locos se encuentra el Esqueletor. Este barrilete tiene la particularidad de ser un show en sí mismo. La cabeza del esqueleto es la parte de estructura maciza del barrilete, con un fondo negro y sus huesos blancos. El cuerpo del esqueleto está colgado de la cabeza, pero con gran soltura; de esta manera, cuando el inmenso esqueleto se remonta en el cielo vemos una cabeza estática con un cuerpo de esqueleto que baila como loco. Es un barrilete tan llamativo tanto por su forma y tamaño, como por su movilidad y la gracia con que lo hace.

¿Cómo hacer un barrilete fácil y barato?

Es cierto que hacer un barrilete profesional, bonito y grande como los que vuela BaToCo suele ser muy costoso. Sin embargo, con tan solo cuatro materiales muy baratos, cualquiera puede hacer un barrilete. Alberto aseguró que con dos varillas de madera de un metro de largo y de seis milímetros de espesor (que se consiguen en una librería) y una bolsa de residuos grande, ya hacemos un barrilete maravilloso. A estos materiales tenemos que sumarles la cinta scotch y el hilo, pero aún así debe ser el juguete más barato y fácil de replicar.

Este estilo de barriletes son los que BaToCo enseña a su público interesado cuando realiza talleres. En general suelen brindarlos a niños y niñas en las escuelas.

Muchos cometen el error de cerrarse solo al papel barrilete, pero este se rompe muy fácilmente. Además, para unir el papel barrilete y pegarlo se utiliza el famoso engrudo compuesto por harina y agua, lo que genera que tengan mayor peso y que les sea más difícil volar.

Josefina Armendariz, Lourdes Dorsch, Micaela Vázquez, Ximena Fernández y Lucila Muiño, de la Maestría Clarín/San Andrés

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