Un defensor de Comoras hizo la gran Enzo Pérez en la Copa África: tuvo tapadas memorables en un partido de locos pero no pudo evitar la eliminación

La épica historia de Enzo Pérez atajando para River en un partido de Copa Libertadores ante Independiente Santa Fe por un contagio masivo de coronavirus, se repitió pero del otro lado del Atlántico. Fue por la Copa de África y en la selección de Islas Comoras, que a pesar de todas las adversidades no estuvo lejos…

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La épica historia de Enzo Pérez atajando para River en un partido de Copa Libertadores ante Independiente Santa Fe por un contagio masivo de coronavirus, se repitió pero del otro lado del Atlántico. Fue por la Copa de África y en la selección de Islas Comoras, que a pesar de todas las adversidades no estuvo lejos del milagro. Es que con un arquero jugador, con doce casos de Covid en el plantel y con 10 jugadores durante más de 80 minutos tras una expulsión récord, apenas perdió por 2-1 contra Camerún,  uno de los grandes candidatos, en su eliminatoria de los octavos de final. Todo un cuento de hadas que terminó en pesadilla: con el partido terminado, una avalancha acabó con la vida de al menos seis personas.

Todo parecía indicar que sería una tarde para el olvido para la Selección de Comoras, que hasta entonces venía viviendo un certamen de ensueño. Había llegado a los octavos de final en su primera participación luego de ganarle a Ghana, un histórico, y esperar que se dieran otros cuatro resultados. La suerte le hizo un guiño más allá de que le tocaba enfrentarse con el anfitrión de la copa, Camerún, que no pierde hace 20 años como local. Pero en el fútbol, se sabe, todo es posible.

Sin embargo, todo comenzó a desdibujarse el domingo, cuando Amir Abdou, confirmó que su equipo había sufrido un brote pandémico que afectaba, entre tantos, a los dos arqueros suplentes. Un problema enorme que se agravó porque el titular, Salim Ben Boina, había terminado el último partido con una lesión que lo dejaría sin especialistas en el puesto más especial del fútbol. 

Sin arqueros y con medio plantel infectado, al entrenador sólo le quedó una opción: la gran Enzo Pérez. Así fue. El lateral Chaker Alhadhur, jugador del Ajaccio con apenas un partido en la temporada, tachó el número 16 de la camiseta de Moyadh Ousseni, uno de los arqueros caídos, puso un rudimentario tres con cinta adhesiva, se colocó los guantes… y no desentonó. Tanto es así que a puro reflejos sacó varias pelotas que parecían ir sin escala al arco que, en desgracia, le tocó proteger.

Sin embargo, todo puede salir peor cuando las cosas parecen salir mal.  Apenas comenzado el partido, Nadjim Abdou vio la tarjeta roja más rápida de la historia de la competición tras pisar con sus tapones el tobillo izquierdo de Nicolás Moumi a los cinco minutos.

La salida del campo de Abdou fue la frutilla que coronó el pastel de las desgracias de Comoras, que hace solo unos días, tras alcanzar los octavos de final después de superar a Ghana, abordaba con ilusión una eliminatoria histórica. Superar la fase de grupos en su primera participación de la Copa África ya era un éxito y alcanzar los cuartos, y más con todos los elementos en contra, ya se presentaba como una hazaña.

El lateral izquierdo de Islas Comoras, Chaker Alhadhur, tapó el número del dueño de la camiseta y se puso el suyo con cinta para jugar de arquero.

Alhadhur se enteró de su nueva posición la misma mañana del duelo, cuando el último Ali Ahamada, uno de los arqueros, volvió a dar positivo por coronavirus. La imagen de Alhadhur justo ante del partido luciendo un número tres en su camiseta hecho con cinta aisladora encima del 16, era todo un poema.

Era cuestión de tiempo que Comoras besara la lona. Bastante hizo con aguantar media hora sin recibir ningún gol. Fue Toko Ekambi quien se encargó de devolver a la realidad a los hombres de Zerdouk con el tanto que abrió el camino de la victoria de Camerún. Con un disparo cruzado, acabó con la resistencia de Chaker Alhadhur, que después comenzó a detener las oportunidades camerunesas para evitar la goleada.

La bronca de Chaker Alhadhur tras el final del partido. Foto: AFP

Vicent Aboubakar, en dos ocasiones, y Nicolás Moumi se encontraron con las intervenciones del inesperado arquero por sorpresa. Aguantó hasta el minuto 70, cuando Aboubakar, con un gran movimiento dentro del área, aumentó la diferencia y acabó con la resistencia de un Alhadhur heroico hasta ese momento.

El segundo tanto de Camerún tendría que haber terminado con la eliminatoria. Sin embargo, Comoras no se rindió y se lanzó con todo a intentar una gesta imposible. Avisó con un disparo a un palo de Abdallah Mohamed y dio en el blanco con uno de los mejores goles del campeonato. Youssouf M’Changama, con un lanzamiento de tiro libre infernal desde muy lejos, dio esperanzas a su selección.

Camerún, entonces, se arremangó para evitar cualquier conato de incendio. Un empate habría sido una humillación ante una selección menor que acudió a la cita envuelta en innumerables problemas y que jugó prácticamente todo el partido con un hombre menos. Al final, el anfitrión aguantó, Comoras cayó con todos los honores y Camerún se enfrentará a Gambia, que horas antes le ganó 1-0 a Guinea, en los cuartos de final.

Fuente: agencias

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