“La gente miente porque se quiere testear”: filas y quejas por los nuevos criterios para casos positivos en el GBA

En el centro de testeo ubicado en la Plaza Mitre, Villa Ballester (partido de San Martín), comenzaron a testear a las 7 de la mañana, como todos los días. Pero alrededor de las 9, el personal de salud recibió la orden de que debían comenzar a aplicar los nuevos criterios de testeo anunciados el pasado…

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En el centro de testeo ubicado en la Plaza Mitre, Villa Ballester (partido de San Martín), comenzaron a testear a las 7 de la mañana, como todos los días. Pero alrededor de las 9, el personal de salud recibió la orden de que debían comenzar a aplicar los nuevos criterios de testeo anunciados el pasado viernes por el Ministerio de Salud de la Nación.

De acuerdo a la nueva actualización, a partir de ahora, los testeos en los centros provinciales y/o municipales quedarían reservados a las personas con síntomas compatibles con Covid que sean mayores de 60 años o se encuentren comprendidas dentro de alguno de los grupos de riesgo (embarazadas, inmunosuprimidos, pacientes oncológicos, entre otros). A su vez, se testea a una sola persona por grupo familiar.

Yo tengo síntomas y necesito saber si tengo Covid o no. Si no, no puedo ir a trabajar y necesito guita”, reclama un hombre de alrededor de 40 años. Al igual que él, decenas de personas se quejan desde la fila. La mayoría de ellas tiene síntomas compatibles con Covid (fiebre, tos, dolor de garganta, vómitos) y, en muchos casos, están hace más de dos horas esperando para testearse.

“Esta resolución que sacaron recién es malísima”, opina Fátima (59), quien tuvo que decir que tenía un año más para lograr que la hisoparan. “Había mucha gente esperando… tendrían que haber avisado antes”, agrega.

Filas para hisoparse en Vicente López. Foto Maxi Failla

Leonor tiene 68 y padece comorbilidades. Pese a estar vacunada con las tres dosis, hace varios días que está con síntomas (dolor de cabeza, de cuerpo, tos y descompostura). Desde el sábado que está intentando hisoparse. “Fui el sábado al hospital Marengo y me dijeron que fuera al Club Alemán. Gasté 750 pesos en el remis y cuando llegué no atendían, porque ahí trabajan de lunes a viernes. ¿A vos te parece? Soy una jubilada”, lamenta. Hoy volvió a ir al hospital y, después de esperar una hora y media, le dijeron que no hisopaban. Entonces la mandaron a la Plaza Mitre, donde finalmente logró que le hicieran la prueba de antígenos.

Una joven de 19 años con síntomas se acerca pidiendo testearse. La acompaña su padre, que es un adulto mayor. Una funcionaria municipal le pregunta si está embarazada. “No, pero tengo obesidad”, responde la joven. “No estás dentro del grupo de riesgo. Y con 19 años no te preocupes porque tenés mucho tiempo para bajar esos kilitos de más”, le replica la funcionaria con una sonrisa en el rostro mientras se aleja del lugar. La joven permanece en silencio, inmóvil; luego de unos segundos, da media vuelta y se aparta de la fila.

Gabriel (26) forma parte del personal de salud del centro de testeo. Cuenta que, en los primeros días de enero, solían hacer entre 250 y 300 testeos por día. Con las nuevas restricciones, la cantidad fue bajando. A media mañana del lunes, habían testeado a menos de 50 personas.

El problema es que, a pesar de las restricciones para hisoparse, los vecinos siguen asistiendo a los centros de testeo. Muchos desconocen los nuevos criterios sanitarios, pero en otros casos se acercan de todas formas porque están con síntomas y conviven con personas de riesgo o en sus trabajos les exigen el hisopado para poder regresar o que les den licencia con goce de sueldo.

Un centro de testeo en San Martín, este lunes. La demanda para hisoparse sigue siendo alta. Foto Maxi Failla

Entonces surgen las discusiones en la fila entre los pacientes y el personal de salud, quienes después de más de dos años de pandemia muestra signos de agotamiento. En muchos casos, las personas que insisten logran hisoparse, pese a no cumplir con los nuevos criterios epidemiológicos.

“Hemos tenido algún tipo de discusión, sí, pero en general la gente lo toma bien. Hasta ahora nunca hubo ninguna situación contra el personal de salud que generara violencia”, comenta Valeria Munin, directora de Seguridad y Relaciones con la Comunidad del municipio de San Martín.

José L. Suárez

En el punto fijo de testeo del Club Alemán, ubicado en la localidad de José León Suárez, no recibieron la actualización del criterio epidemiológico. Por lo que siguen testeando de acuerdo a los mismos parámetros que la semana pasada.

Norma Álvarez, coordinadora del centro por parte del municipio, explica que en lo que va de la mañana hisoparon a más de 150 personas. Por día, suelen testear un promedio de 300 personas. A excepción de viajeros y contactos estrechos directos, hisopan a toda persona con síntomas que se acerca al lugar.

Flavia Seattone, coordinadora por parte de la provincia, explica que a principios de enero llegaron a testear a casi 500 personas por día. Pero, a partir de los nuevos criterios adoptados, en las últimas semanas la cantidad de personas que asisten bajó alrededor de un 30%.

Espera para hisoparse en Caseros, este lunes. Foto Maxi Failla

La positividad de los testeos es muy alta. Según el registro que llevan, 8 de cada 10 personas dan positivo. “A veces la positividad es casi el 100%”, agrega Álvarez.

Pese al estallido de la demanda de testeos de las últimas semanas, en ningún momento tuvieron problemas de falta de insumos. “Acá tenemos insumos asegurados para, por lo menos, dos semanas”, comenta Seattone. Tampoco hubo problemas en cuanto a la cantidad de integrantes del personal de salud, pese a que tuvieron varios contagios dentro del equipo.

Caseros

Al igual que en José León Suárez, en el centro de testeo que funciona en el Centro Deportivo Municipal Nº 2 de Caseros (partido de Tres de Febrero), tampoco recibieron la orden del cambio de criterio sanitario. Por lo que todavía continúan testeando a toda persona que se acerca con síntomas y no tuvo un contacto estrecho conviviente, aunque al momento de otorgar los turnos –que son por orden de llegada– priorizan a los mayores de 60 años.

A comienzos de enero, tenían más de tres cuadras de cola y llegaron a realizar 1.200 testeos por día. En los últimos días, la demanda bajó y están en un promedio de 800 testeos diarios, de los cuales alrededor del 70% se confirman como casos positivos. La demora puede extenderse, como mucho, una hora u hora media desde que llegan hasta que salen del centro con el resultado del test.

La demanda para testearse bajó muy poco. Foto Maxi Failla

Consultados sobre los nuevos criterios epidemiológicos, un integrante del personal de salud –que pidió reserva de su identidad– considera que difícilmente logren implementarse. “Los criterios son muy relativos. Y acá la gente miente porque se quiere testear. Es muy complicado lograr que se cumpla”, asegura.

Vicente López

No podés cumplir con nada de lo que te piden. Te dicen ‘sacá turno para hisoparte’, lo sacás y no te hisopan. Te dicen ‘hacete un hisopado para volver al trabajo’, pero tampoco te hisopan”, protesta Brenda (44), mientras discute con el personal de salud del centro de testeo ubicado en el Centro de Convenciones “Dr. Arturo Frondizi” de Vicente López, a metros del río. Al final, luego de insistir, logra ingresar a hisoparse.

Manuel (28) espera desde hace media hora. Está con síntomas desde hace algunos días que está y del trabajo le exigen que presente un certificado de Covid. Pero como fue contacto estrecho no le permiten hisoparse. “A mi jefe no le importa que el de seguridad de acá me diga que ya soy positivo y que puedo volverme a casa”, explica. Luego de esperar varios minutos, consigue que un médico le firme una constancia de su situación.

Los encargados del centro de testeo de Vicente López explican que desde el viernes están implementando los nuevos criterios. Y si bien bajó la cantidad de personas que se testean –de más de mil pasaron a un promedio de entre 400 y 500–, ello vino acompañado de situaciones de tensión con los vecinos que, pese a tener turno, no pueden testearse por no cumplir con los nuevos parámetros sanitarios.

“El protocolo nuevo es más engorroso porque te pone en la situación de discutir con los pacientes. La gente viene y quiere testearse a mansalva. Eso es lo más difícil. Somos dos médicos, cuerpo a cuerpo con la gente. Nos cubrimos como podemos”, comentan.

En cuanto a los tests, al igual que en el resto de los centros de testeo visitados, realizan únicamente prueba de antígenos. Es decir, en ninguno de estos lugares se llevan a cabo pruebas de PCR. Al respecto, desde el centro de Vicente López advierten que este tipo de tests puede dar falsos negativos, lo cual en muchos casos agrava el problema.

Un trabajador de la salud le explica a un hombre que fue a hisoparse los nuevos criterios en Vicente López. Foto Maxi Failla

“Por ahí alguien viene a testearse porque después se quiere juntar con conocidos o familiares de riesgo y, como el test le da negativo, va y se relaja con los cuidados. Y en casos así el problema después puede ser peor”, explican.

A ello agregan que con el nivel de positividad que hay actualmente, los tests ya no son representativos de la situación epidemiológica. Por lo que el cambio de criterio no tiene que ver con falta de insumos ni de recursos humanos, sino con la imposibilidad de que los testeos realizados demuestren la realidad sanitaria sin distorsiones estadísticas.

“La pandemia cambió, epidemiológicamente es otra. Por ende, los criterios de testeo adoptados están bien”, opinan fuentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Consultados por Clarín acerca de las nuevas medidas, explicaron que todavía no cuentan con datos para evaluar su impacto en la demanda en los centros de testeo.

Maestría Clarín – Universidad de San Andrés

MG​

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