Viberti, un cordobés en la mesa de los ilustres malagueños

En el imaginario encuentro de los más ilustres personajes de Málaga, el exfutbolista Sebastián Viberti comparte una mesa con la filósofa y ensayista María Zambrano y el cantaor flamenco Rafael Flores Nieto, más conocido como “el Piyayo”. A pocos metros, el pintor Pablo Picasso se toma unos tragos con la bailarina Anita Delgado, la célebre…

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En el imaginario encuentro de los más ilustres personajes de Málaga, el exfutbolista Sebastián Viberti comparte una mesa con la filósofa y ensayista María Zambrano y el cantaor flamenco Rafael Flores Nieto, más conocido como “el Piyayo”. A pocos metros, el pintor Pablo Picasso se toma unos tragos con la bailarina Anita Delgado, la célebre Princesa de Kapurthala,

Las presencias del Marqués de Larios y del humorista Chiquito de la Calzada completan la escena concebida por el ingenio y la pluma de Pachi Idígoras e inmortalizada en manteles que celebran el 55° aniversario de “Lo Güeno”, un popular restaurante de la ciudad del sur español.

“Viberti es el único ilustre malagueño que no es nacido en Málaga. Lo tomamos con permiso de ustedes, los cordobeses, aunque aquí lo consideramos de los nuestros”, le cuenta a PERFIL CÓRDOBA el reconocido humorista gráfico.

Pachi publica sus trabajos en la sección Deportes del diario “El Sur” y en la revista de humor “El Jueves”, y forma equipo artístico con su hermano Ángel en otro periódico, “El Mundo”.

“La idea fue incluir a personajes de distintos ámbitos, como si estuvieran en una charla distendida, y que la gente se imagine lo que estarían hablando entre ellos. La elección fue complicada, aunque en el caso del deporte no hubo dudas. Aquí después de Picasso, viene Viberti”, afirma. “No deben existir en el mundo muchos clubes como el Málaga, donde en todos los partidos se corea el nombre de alguien que jugó hace 50 años”, fundamenta.

PACHI. “En mi familia todos somos parte de la religión vibertiana”, sostiene el viñetista de los diarios “Sur” y “El Mundo” de Málaga.

Parte de la religión

“No lo vi jugar, pero mi padre y mi hermano sí. Recuerdo que en mi casa se hablaba todo el día de él. Viberti de aquí, Viberti de allá, y yo pensaba: ´¿Ese tío será una especie de Superman?’. Hoy puedo decir que en mi familia todos somos parte de la religión vibertiana”, relata Pachi.

“Viberti en Málaga es más que ídolo, es mito. Con su melena, su metro noventa y su juego, fue un soplo de aire fresco en pleno franquismo. Además, es alguien que se integró tremendamente a la vida de nuestra ciudad. Imagínate que salía de entrenar y se iba a tomar una cerveza con los aficionados, algo que hoy sería impensable”, destaca el dibujante.

“En su tiempo fue el futbolista más importante de España. Cuando el Málaga iba a jugar al Bernabéu contra un Real Madrid plagado de estrellas, salían los equipos y todos los fotógrafos iban detrás de él”, añade sobre el cordobés.

“El día que Viberti falleció (24 de noviembre de 2012) fue algo tremendo. La noticia abrió las portadas de todos los periódicos y noticieros. El Málaga jugó en La Rosaleda con el Valencia y fue muy emocionante: el equipo ganó 4-0 y todo el mundo cantaba su nombre sin parar”, recuerda Pachi.

“Aquí se lo echa mucho de menos. Cada vez que le va mal al equipo le rezamos a Viberti, algo que ahora hacemos bastante seguido. La verdad es que el famoso emir (el qatarí Al Thani) arruinó al club”, puntualiza.

ÍDOLO Y MITO. Viberti, siempre presente en la pluma de Pachi Idígoras. “Aquí estamos tan faltos de superhéroes, que seguimos aferrados a él”.

Por humor al arte

Además de difundir sus viñetas en medios gráficos de Málaga, Pachi Idígoras publicó libros en coautoría con su hermano Ángel. Entre ellos, los ocho tomos de recopilaciones de la historieta “Pascual, mayordomo real”.

“El personaje era el criado del Rey emérito, el que ahora está en Arabia Saudita. Aquí no era común que se hiciera humor con la realeza, así que nuestro padre estaba un poco asustado al comienzo. Después, como suele suceder en estos casos, nos quedamos muy cortos”, relata el ilustrador.

La dupla también participa en movidas solidarias: el año pasado dibujaron la planta de Oncología del Hospital Materno Infantil de Málaga. “Todas las ilustraciones fueron elegidas por los pacientes y es el trabajo más gratificante que hemos hecho. Un hospital es un lugar muy frío para un niño y con los dibujos tratamos de hacerlo un poco más feliz”, concluye.

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