La deuda crece más en pesos que en dólares, pero persiste el problema de fondo: el déficit fiscal

Esta semana el Ministerio de Economía informó los últimos datos oficiales sobre la deuda pública. Cerró el 2021 en 363.000 millones de dólares. Son 40.000 millones de dólares más que al cierre de 2019 (o US$ 50.000 millones más si se toma noviembre, último mes de gobierno de Mauricio Macri). Las cifras muestran que el…

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Esta semana el Ministerio de Economía informó los últimos datos oficiales sobre la deuda pública. Cerró el 2021 en 363.000 millones de dólares. Son 40.000 millones de dólares más que al cierre de 2019 (o US$ 50.000 millones más si se toma noviembre, último mes de gobierno de Mauricio Macri). Las cifras muestran que el gobierno de Alberto Fernández aumentó la deuda a razón de 20.000 millones de dólares por año.

Economía rápidamente salió a aclarar que el incremento de la deuda de estos dos años fue básicamente por el crecimiento de la deuda en pesos. Y que naturalmente, se paga en pesos. No es virtud. Es una consecuencia de la fragilidad financiera de la Argentina: al Gobierno se le cerró el mercado de dólares hace rato. Y quién sabe cuándo se podrá reabrir.

Por cuestiones de practicidad -normativa aceptada internacionalmente- toda la deuda se convierte a dólares al tipo de cambio del día que se saca la foto. Así, de los US$ 40.000 millones de dólares de incremento, el grueso se debe a la deuda en moneda local: subió US$ 36.000 millones la deuda en pesos, y apenas US$ 4.000 millones la deuda en dólares.

Otro punto de vista sobre la deuda. En total, creció 12% en dos años. Pero en pesos creció 50% y en dólares menos del 2%. Economía resaltó un dato positivo. Por el crecimiento del PBI de 2021, la deuda, como porcentaje del PBI, bajó del 102% en 2020 al 82% en 2021.

Otra observación que se hace desde fuentes oficiales es que la deuda en pesos es más “manejable” que la deuda en dólares. Una cosa es obvia: la deuda en dólares emitida bajo ley extranjera se refinancia con un canje voluntario o en los tribunales de Nueva York. Hay evidencia abundante al respecto en lo que va del siglo XXI.

La deuda en pesos ley argentina se suele renegociar en los términos unilaterales que fija el gobierno de turno. Lo hizo Mauricio Macri en los últimos meses de su mandato.

En cualquier caso, si la deuda no se puede pagar, sea en dólares o en pesos, es porque hay una crisis económica importante.

El fuerte incremento de la deuda en moneda local refleja, como se dijo, que el Gobierno no tiene posibilidad alguna de tomar deuda en dólares. De hecho, si hoy quisiera hacerlo debería aceptar una tasa de interés superior al 20%, contracara del riesgo país, que ya está arriba de los 1.900 puntos. Es difícil que alguien esté dispuesto a prestarle al Gobierno, incluso a esa tasa.

A pesar de haber realizado “el más exitoso canje de deuda de la historia” -palabras del Gobierno- y un ahorro en intereses de 35.000 millones, la Argentina no pudo aprovechar la etapa de tasas de interés en dólares más bajas de la historia.

Por eso tuvo que acudir al mercado de pesos. Que por cierto, no es abundante. El año pasado, por ejemplo, pudo cubrir con colocaciones en el mercado de deuda entre el 25 y el 30% de los pesos que necesitó para cubrir el déficit fiscal. El resto lo hizo con pesos entregados por el Banco Central, que terminan impactando sobre la inflación.

Y hay que aclarar que pudo financiarse en pesos gracias a que hay cepo, a que no hay acceso al mercado cambiario y a que Economía y el BCRA operaron de diversas maneras para que los inversores institucionales -bancos, fondos comunes, aseguradoras- no tuvieran muchas escapatorias.

En definitiva: Economía se puede dar “el lujo” de tomar pesos a tasa negativa porque los que prestan no tienen opciones a la hora de elegir dónde colocar sus pesos. Es decir, nada más alejado de la realidad que suponer que hay un vigoroso y creciente mercado de deuda soberana en pesos.

Entre los analistas financieros hay consenso: el debate sobre quién endeudó más al país o en qué moneda es de bajísimo nivel y poco menos que inconducente. La realidad es que la deuda es la contracara del déficit fiscal.

“Todos los países quieren tener una buena proporción de su deuda en dólares, pero siempre la deuda en moneda local es más cara, en situaciones normales”, dice un experto en temas de deuda pública. “Salir a vanagloriarte de que te endeudas en pesos es relato, lo haces porque no te prestan en dólares”. El analista agrega. “Hay que resaltar que el Gobierno cambió una normativa para que los bancos puedan tomar más deuda del Tesoro, lo que no deja de ser un riesgo sistémico, porque les está metiendo más deuda del Gobierno y encima a tasas negativas”. En resumen, a su manera de ver no hay un desarrollo “virtuoso” del mercado de deuda en pesos.

Matías Surt, de la consultora Invecq, subraya: “Conceptualmente detrás de la deuda está el déficit, y es un error pensar que mientras ese déficit se cubra con emisión monetaria o deuda en pesos no es un problema, que el problema grave es si se financiara en dólares”. Surt señala: “Si tuviste que salir a pagar el capital porque no tenés roll over, en pesos o en dólares, es porque tu plan económico no es consistente. Si las cosas se hacen bien la deuda no se paga. Pagar el capital es una muestra de tus debilidades y no de tus fortalezas. Para mí está claro que si pudieran salir a tomar deuda en dólares lo harían ya mismo, pero no pueden, es así de simple”.

“No es un debate en el que le convenga meterse a este Gobierno” reflexionó Andrés Borenstein, de la consultora Econviews. “Es un no debate. El origen es el déficit. Y el Gobierno se puede endeudar en pesos porque existe el cepo, sin cepo no hay chance. A tasas realmente libres, la deuda en pesos sería carísima”.

La realidad es que la deuda exige un esfuerzo importante. Y el mercado de deuda en pesos es fruto de restricciones crecientes. Si el Gobierno sigue financiándose con emisión, además, se le hará muy difícil bajar la inflación y, además, quién sabe a dónde irá a parar la brecha cambiaria. No hay nada para festejar.

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