42% de pobres, con gasto público social récord

Hay que estar muy mal informado, o ridículamente politizado, para creer que en el segundo semestre de 2020 el 42% de los argentinos vivió debajo de la línea de la pobreza porque en Argentina regía el capitalismo salvaje, el neoliberalismo y la teoría del derrame. La realidad es que un número tan dramático coexistió con…

42% de pobres, con gasto público social récord

Hay que estar muy mal informado, o ridículamente politizado, para creer que en el segundo semestre de 2020 el 42% de los argentinos vivió debajo de la línea de la pobreza porque en Argentina regía el capitalismo salvaje, el neoliberalismo y la teoría del derrame. La realidad es que un número tan dramático coexistió con un gasto social récord del Estado nacional, equivalente a entre dos tercios y tres cuartos del gasto público total.

¿Qué está ocurriendo? Que el PBI hace una década que no crece y que el Estado está gastando mucho, pero mal. Ergo, el PBI tiene que volver a crecer y el Estado tiene que gastar mejor.

Con perdón de los “Estadomaníacos”, para que el PBI crezca de manera sostenida, el sector privado que está en condiciones de invertir no sólo tiene que esperar ganar plata, sino que tiene que sentirse dueño de sus activos. La bajísima tasa de inversión actual sugiere que estamos lejos de esto. Pero pensar que podemos reducir la cantidad de pobres si continúa el estancamiento secular es no pensar.

Junto a lo cual está la inmensa transferencia de recursos entre diferentes integrantes del sector privado a través de la acción estatal. Porque no es “el Estado” quien financia los planes sociales, sino los contribuyentes impositivos y los tenedores de pesos.

¿Qué está ocurriendo? Que el PBI hace una década que no crece y que el Estado está gastando mucho, pero mal

El plan “Jefes y Jefas”, creado en 2002, se transformó hoy en una multitud de planes. ¿Alguien verifica las duplicaciones y triplicaciones? La tarjeta Alimentar, creada por el actual gobierno, ¿dejó sin efecto algún plan previo para que algunos pobres pudieran comer, o se sumó a lo que ya existía?

No subestimo los problemas de implementación de las recomendaciones que surgen de este diagnóstico. Pero subrayo que con el facilismo no llegamos a ningún lado, como el borracho que buscaba una llave debajo de un farol porque en el lugar donde se le había caído estaba oscuro.

Última, e importante. 42%, ¿no será una exageración? La pregunta es válida porque la estimación se basa en la declaración de ingresos de los encuestados y existen incentivos a subestimarlos. Además de lo cual, la línea de la pobreza es muy delgada y, por consiguiente, el dato es muy poco robusto. ¿Cuántos argentinos se ubicaron un poquito por debajo de la línea de la pobreza y cuántos muy por debajo de ella? Léame bien: no estoy diciendo que no hay pobres, y el desafío también sería inmenso aunque hubieran sido, digamos, 38%.

Conforme a los criterios de

Más información

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *