Llevó a un anciano de 96 años en su auto al hospital porque la ambulancia no llegaba

La imagen mostraba a un anciano, sentado en una silla, en la vereda de un barrio de Bahía Blanca. No había huido del agobio interno de su vivienda para disfrutar un poco del aire primaveral. Salió a esperar una ambulancia que lo llevara a un hospital, del que no sabía si podría volver. La noche…

Llevó a un anciano de 96 años en su auto al hospital porque la ambulancia no llegaba

La imagen mostraba a un anciano, sentado en una silla, en la vereda de un barrio de Bahía Blanca. No había huido del agobio interno de su vivienda para disfrutar un poco del aire primaveral. Salió a esperar una ambulancia que lo llevara a un hospital, del que no sabía si podría volver.

La noche anterior, un servicio de emergencia, ya había acudido a la casa de Uberto, de 96 años, que vive solo en el barrio Santa Margarita, a 30 cuadras del centro bahiense. Les contó a los médicos que hacía varios días que tenía un malestar general.

Luego de tomarle la presión y la temperatura, le dijeron que se acostara y lo dejaron en su casa. El viernes, el hombre volvió a sentirse mal. Llamó de nuevo al número de emergencias 107, cerró la puerta de su casa, tomó su documento y se sentó a esperar.

Allí lo vio Tomás, un vecino suyo de 18 años, al que le contó lo que le pasaba. El joven quiso involucrarse para acelerar la llegada de la asistencia, pero encontró trabas que lo impulsaron a actuar y pedir ayuda por Twitter.

Él es mí vecino, tiene 96 años y desde hace unos días tiene malestar general. Ayer por la noche llamo a la ambulancia, vinieron le tomaron la presión y temperatura y se fueron.

Hoy se llego a sentir tan mal que llamo al 107 pidió ayuda cerró su casa y salió afuera esperando una+ pic.twitter.com/8gmtkikKTp

— Tomás (@tomasandrusko) November 20, 2020

“Él sabe que no va a volver pero lo peor de todo es que directamente nadie lo viene a buscar, están esperando que se muera y ser un número más” escribió, indignado, en esa red social.

“Una supuesta doctora le pregunta mil cosas que ni siquiera puede responder del cansancio y se pasan la papa quemada de mano en mano para no enviar a nadie. Por favor que alguien se haga cargo nadie viene” describió el joven.  Aseguró que el hombre tenía “síntomas de Covid” y nunca se había quejado antes de su estado de salud.

“Están dejando morir a una persona en la calle, con síntomas y nadie se hace cargo” volvió a quejarse. Contó que un paramédico que vive en el barrio se acercó y le dijo que era en vano esperar, por lo que se puso dos barbijos, guantes y se decidió a llevarlo en el auto de su familia.

Me vestí de paramédico y lo cargué, trasladé y bajé del auto a la guardia porque no venía ninguna ambulancia, en la guardia lo bajé solo y lo acompañé hasta que me topé con un paramédico que le hablaba mal y yo diciéndole que le tenga paciencia que tiene 96 años” relató. El hombre había quedado internado en el hospital Felipe Glasman de la Asociación Médica.

“Espero lo estén tratando bien, y lo peor es que según me contaron esto pasa con todos los ancianos, no es un caso aislado, esto lo hacen con TODOS los ancianos que tengan un mínimo malestar” tuiteó Tomás. “Hay muchos que mueren en su casa, solos y con angustia de ni siquiera recibir un diagnóstico antes de morir” agregó.

Desde el servicio local de emergencias médicas S.I.E.M.P.R.E. dijeron a Clarín que a esa central, que funciona como el SAME, no llegó ninguna urgencia para atender. En el número 107, que atiende los llamados y deriva en función de la gravedad, no dieron explicaciones. Tampoco en PAMI.

Uberto pasó la noche en el hospital y a primera hora del sábado retornó a su domicilio, reveló el propio Tomás.  “No le encontraron nada, lo ayudamos a entrar a la casa con los paramédicos y le vamos a ayudar con algunos quehaceres de la casa para que pueda descansar” siguió contando el joven a través de Twitter.

Varios usuarios comentaron con indignación todo lo que el joven, cuyo número de seguidores creció en pocas horas, fue posteando. Algunos ligaron el caso a lo sucedido en Santiago del Estero, con el hombre que debió cargar a su hija y caminar 5 kilómetros para lograr ingresar a la provincia y que la atendieran.

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