La nueva cuarentena en la Ciudad: vuelve el running y el desafío será correr con el barbijo puesto

Una de las novedades de la extensión de la cuarentena por el coronavirus hasta el 28 de junio es que se habilitará el running en la Ciudad. ¿Qué es lo que se permite? Salir a correr en forma individual, en horarios determinados -de 20 a 8- y cumpliendo con un protocolo sanitario para minimizar los…

Una de las novedades de la extensión de la cuarentena por el coronavirus hasta el 28 de junio es que se habilitará el running en la Ciudad. ¿Qué es lo que se permite? Salir a correr en forma individual, en horarios determinados -de 20 a 8- y cumpliendo con un protocolo sanitario para minimizar los riesgos de contagio de Covid-19.

Los detalles finales se conocerán con el protocolo que establecerá el Gobierno porteño para esta actividad. Pero ya se sabe que habrá que salir a correr usando barbijo. ¿Es esa una práctica saludable?

El dilema que plantea esta nueva posibilidad de hacer ejercicios al aire libre radica en si es saludable salir a correr con barbijo. En este sentido, el conocido deportólogo Jorge Franchella recalcó que el barbijo es “imprescindible”. “Porque de lo contrario podemos hacer un retroceso en la apertura”.

Franchella se definió como un amante y promotor del deporte. Pero, al mismo tiempo, como médico, entiende que lo principal es la salud de las personas, que hay que cuidar en medio de una pandemia provocada por un virus nuevo, del cual se sabe muy poco.

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“La actividad física es esencial para la salud tanto física como psicológica. Pero también hay que tener en cuenta que estamos en medio de una pandemia, y por eso, salir a correr depende de la responsabilidad individual“, señaló.

Sostuvo que el barbijo puede llegar a ser un impedimento para trotar o realizar carreras intensas. Y no fue categórico en relación a que si su uso es saludable: “La efectividad del barbijo de tela o tapaboca todavía se está investigando. Puede haber una posibilidad de que sea limitativo y contraproducente para hacer actividad física”.

El problema que ve el reconocido deportólogo es que al aumentar la energía del cuerpo uno necesita exhalar más dióxido de carbono (CO2) y necesita más oxígeno. “El tapaboca puede actuar reteniendo por más tiempo el CO2 junto a la cara”, explica Franchella. Algo, explica el médico, que no sucede si corremos con la boca descubierta, porque ese aire contaminado se dispersa en el aire, lo cual deja espacio para respirar aire puro.

Un corredor, en Orlando (Estados Unidos), hace ejercicio con tapabocas. (AP)

Ante el dilema de salir a correr con barbijo o no salir, ¿cuál sería su recomendación?, le preguntó este diario al experto. Y la respuesta fue que lo mejor sería salir a correr con barbijo y probar. “Jamás recomendaría salir sin barbijo”, siguió Franchella. “Respirar con barbijo puede hacer que (correr) sea dificultoso y que el aire ligeramente enrarecido no permita la sensación de plenitud que el esfuerzo requiere. Lo importante en todos los casos en que, si usando barbijo se percibe incomodidad o molestia, se debe detener la actividad y no insistir forzadamente“, dijo.

Sugirió además que las personas que necesiten sacarse el barbijo para correr, no lo hagan cerca de otros. “Cuando respiramos de manera agitada necesitamos una distancia de diez metros con la personas más cercana para evitar que las microgotas, que podrían estar contaminadas, contagien”. 

El médico analizó que no solo deberían establecerse horarios para correr, “también hay que realizar una distribución más segura, con trayectos que tengan un sola dirección. Porque cruzarnos puede ser más riesgoso”. 

Y destacó que lo más importante es hacer las cosas de forma gradual para que sea cada vez mayor la apertura. “Si nos confiamos con alguna deducción que no la hemos confirmado del todo, podemos llegar a retroceder”, opinó.

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Hace un mes, el Club de Corredores propuso al Gobierno de la Ciudad un protocolo para hacer running. Este incluye caminata o trote individual; en un horario de 20 a 8; sin permiso especial de circulación; en un lugar cercano al domicilio, de bajo tránsito peatonal como parques y plazas; en espacios abiertos y ventilados; con uso obligatorio de barbijo; con un distanciamiento lateral de 1,5 metros y con distanciamiento de 10 metros anterior y posterior; uso de anteojos con vidrio transparentes o de buena visibilidad, y al cruzarse con otro corredor se debería mirar a la derecha a los 5 metros de aproximación.

Sebastián Tagle, director del Club, opinó que es muy importante que el horario permitido sea extenso, para evitar aglomeraciones. “Es mejor dejar toda la noche para correr, así no sale toda la gente junta”, dijo.

Reconoció que correr con barbijo no es fácil. “Va ser cuestión de acostumbrarnos”. Explicó que esto “va ser un primer intento” para volver gradualmente a la normalidad. “Va ser un nuevo aprendizaje. Tanto para el Gobierno, como para los virólogos y la gente. Vamos a saber en qué horarios la gente sale más a correr, y cuánta gente sale, para afinar la medida y evitar que ocurran aglomeraciones”. 

Sebastián cree que la gente se va adaptar y que respetará las medidas de prevención. “Hay mucha gente que necesita correr y lo va hacer en el horario que el Gobierno disponga. El barbijo se puede usar de forma intermitente, quizá si uno lo necesita, porque se quedó sin aire, se lo puede sacar un ratito y después se lo vuelve a poner”, comenta.

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Ignacio Brughetti es corredor y diabético. Dice que necesita moverse porque eso ayuda a mejorar su metabolismo. El se especializa en trayectos cortos e intensos. Y cree que los barbijos de tela, comúnmente conocidos como tapabocas, podrían dificultar la respiración. “El problema es que se humedecen y afectan la entrada de aire y oxígeno. Con lo cual los músculos se fatigan más rápido”, dice. 

Sostuvo que igual hay que usarlo porque es el protocolo. “Habrá que acostumbrarse”, asegura. Ante esto, opinó que cambiará su método. “Yo suelo hacer distancias cortas y explosivas, con lo cual necesito mucho aire. Con un barbijo puesto, tendría que hacer distancias más largas, menos intensas y no tan explosivas”. 

Dijo además que lo mejor para correr son los barbijos quirúrgicos porque “permiten más el paso del aire”. “Si esto va para largo, vamos a tener que adaptarnos y correr con barbijos. Es por nuestra seguridad”, finalizó.

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