Coronavirus en Argentina: tras los reclamos de intendentes, Axel Kicillof flexibiliza más en el interior bonaerense

Cómo trascender la quietud, sin mover demasiado. Axel Kicillof​ compromete agilizar las habilitaciones de comercios de cercanía en el Conurbano, mientras mantiene la rigidez sanitaria en focos localizados de contagio por coronavirus en esos distritos, y para el interior un horizonte probable donde entran hasta bares y restaurantes.Según anunció en la noche de este jueves…

Cómo trascender la quietud, sin mover demasiado. Axel Kicillof compromete agilizar las habilitaciones de comercios de cercanía en el Conurbano, mientras mantiene la rigidez sanitaria en focos localizados de contagio por coronavirus en esos distritos, y para el interior un horizonte probable donde entran hasta bares y restaurantes.

Según anunció en la noche de este jueves el gobernador, en la Provincia se instrumentará un sistema de fases, de 1 a 5. Cada una incluirá qué actividades se podrán desarrollar en los distritos según el nivel de contagios que presenten.

Kicillof detalló que 60 municipios del interior bonaerense -sobre un total de 135- se encuentran hoy en lo que sería la fase 5 ya que hace al menos 21 días que no se detectan contagios. “En la fase 5 estará autorizado casi todo”, señaló el gobernador.

La decisión de liberar más actividades en el interior estuvo armada sobre la pulsión de autonomía reclamada por algunos intendentes, apremiados por casi 80 días de cuarentena.

También por cierta inquietud social por la extensión de ese aislamiento obligatorio. Incertidumbre, si de nombre se trata. Todo sobre la tozudez en los efectos de la pandemia: los 135 municipios de la Provincia perdieron entre 5.000 y 7.500 millones de pesos en sus ingresos. Al fisco bonaerense no le fue mejor. En mayo la caída por tributos y coparticipación superaría los $ 5.000 millones.

Los datos adquieren la contundencia de una placa tectónica: la caída de la pymes industriales observaron una caída del 53, 2 %. En abril, solamente. Obseso de las matemáticas, Kicillof anota. Con tanta atención como los indicadores de la enfermedad que acercan sus colaboradores. El ministro de Salud, Daniel Gollán, insiste en proyectar el pico de infectados para mediados de julio. Siempre que se mantenga la duplicación de de casos en los niveles actuales.

Pero también agrega esta tendencia: el 18,4% de los contagios por Covid-19 transcurre en villas y asentamientos. La mayoría corresponde al Conurbano. Por eso la diferencia de velocidades con el Interior, donde se permite la mayor movilidad (62%).

Allí, el gobernador destacó la posibilidad de permitir algunas actividades recreativas y deportivas. Hasta comercios de venta de ropa, con atención en la calle, bajo estricto protocolo, sin probadores y embalaje sin plástico por la transmisibilidad del virus.

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“Todo el Interior de la provincia está mil veces con mayor flexibilidad que el Conurbano, yo administro esas dos situaciones”, explicó Kicillof para definir el doble estándar. “Hemos dado habilitaciones para salir a correr y para paseos por plazas”, insistió. Involucra a unos pocos municipios donde no hay contagios.

De todas maneras, Kicillof mantiene una traza más lenta que su colega el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.

Condicionado por morfología social (1.800 villas y más de 40 por ciento de pobres), extensión territorial y la complejidad institucional de 135 municipios. Precisamente, desde las intendencias había surgido esta semana un pedido vehemente de autonomía en las decisiones y agilitamiento en los permisos para abrir comercios. Hicieron punta Jorge Macri (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro) y Miguel Lunghi (Tandil).

“Respetamos el DNU presidencial, nos tenemos que manejar con la Provincia y es lo que hemos hecho. Esperaremos unos días más y si no tenemos una contestación positiva, abriremos también nosotros sin autorización”, había advertido el tandilense Lunghi.

En la misma línea, Macri había dicho: “Nosotros también tenemos responsabilidades institucionales, hemos sido electos y la gente nos respeta. ¿Por qué se reúnen nada más que el presidente y el gobernador para discutir cosas, por ejemplo, de Tandil?”.

Todas las voces correspondían a la oposición. Pocas, pero suficientes para hacer ruido. “Si un intendente dice que va a abrir le den o no autorización es un acto de rebeldía, tendrá que ponerle la firma y esperemos que no pase nada”, los cruzó la ministra de Gobierno Teresa García.

Reunión entre Axel Kicillof e intendentes de la Provincia, este jueves.

En esa trama de aceleradas pulsaciones Kicillof ensaya moderación. Innova. No es su cara conocida.

Este jueves, en una reunión con intendentes del Frente de Todos de la 3ra Sección Electoral, Kicillof comprometió más asistencia. Y adelantó un escenario pospandemia que reactive la economía de los municipios con un plan de obras públicas.

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