Las mujeres en situación de violencia son sobrevivientes

El partido Kolina regional La Plata lanzó la campaña “ante la pandemia machista, barbijo feminista” con el objetivo de visibilizar en las calles el reclamo contra la violencia de género y los femicidios en el contexto del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por la pandemia de coronavirus. Foto: Agencia Telam La situación de aislamiento…

El partido Kolina regional La Plata lanzó la campaña “ante la pandemia machista, barbijo feminista” con el objetivo de visibilizar en las calles el reclamo contra la violencia de género y los femicidios en el contexto del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por la pandemia de coronavirus. Foto: Agencia Telam

La situación de aislamiento social, preventivo y obligatorio en la que como sociedad nos encontramos hoy, deja a las mujeres que padecen violencias en una mayor situación de vulnerabilidad. Y puede dejarnos como sociedad con menos herramientas para prevenir, hablar y denunciar la violencia de género. Hablamos de la violencia que sufren las mujeres por la condición de ser mujeres, y en la que el agresor es de su círculo de confianza, de su entorno familiar directo o ampliado, incluyendo las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia, y siendo que las agresiones pueden darse en cualquier contexto y presentarse en sus diferentes modalidades (física, psicológica, sexual, económico patrimonial, contra la libertad o el derecho al pleno desarrollo de las mujeres).

El aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado, no es igual al aislamiento que sufren las víctimas desde antes de la pandemia. Este aislamiento constituye una de las estrategias utilizadas por el agresor para tener mayor dominio sobre la víctima, e implica una modalidad de la violencia simbólica, que deja a la víctima sin red social. Sumado a que en muchos casos, las mujeres han realizado previamente un largo recorrido por la ruta crítica (definida por la OMS como el proceso que se construye a partir de las decisiones y acciones que ejecutan las mujeres, como así también las respuestas encontradas en su búsqueda de soluciones cuando deciden romper el silencio ante una situación de violencia de género), las posibilidades de salida cada vez se restringen más. Y en este contexto de cumplimiento de las medidas preventivas dispuestas para frenar la pandemia del covid-19, sin poder acceder a los espacios de escucha y contención habituales, quedan más expuestas y vulnerables. Más aún si también se encuentran vulneradas social y económicamente.

Víctimas de violencia de género pueden romper la cuarentena

Si bien se han registrado descensos en la cantidad de delitos cometidos desde que se dictara la cuarentena, las denuncias por violencia y los femicidios, han aumentado o mantenido sus estadísticas. En los últimos días, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, ha declarado que durante la cuarentena se incrementaron un 40% las denuncias por violencia de género en relación a las estadísticas mensuales previas. En los días que llevamos de cuarentena, medio centenar de mujeres fueron asesinadas, según estudios de la Asociación La Casa del Encuentro, que elabora informes de los femicidios desde el año 2008. Los números son alarmantes, una mujer es asesinada cada 23 horas, y 8 de cada 10 son asesinadas por alguien de su entorno cercano o convivían con el femicida.

Los dispositivos existentes a nivel local, provincial y nacional son varios. El trabajo de la línea 144 (o el 137 en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires) es fundamental; así como las medidas cautelares (que se han prorrogado durante el tiempo de duración de la cuarentena) y el dictado de resoluciones administrativas por parte del Ministerio de Género, permitiendo la circulación a quien tenga que salir de su hogar para pedir ayuda. Todas son medidas de suma importancia, pero se puede hacer más. La tarea de los hogares/refugio, ha sido declarada como servicio fundamental, para que quien lo requiera por encontrarse en situación de alto riesgo, pueda acceder a ellos para su alojamiento temporario. Sumado a esto, se trabaja en la presentación del proyecto que declara la emergencia en violencia de género. También resulta importante que las mujeres puedan contar con viviendas transitorias, políticas de empleo, cobertura económica y otras políticas públicas de resguardo.

Los recursos contra la violencia de género durante el aislamiento

Las mujeres en situación de violencia son sobrevivientes, y es importante brindarles atención y evaluar su situación. La escucha de estas mujeres debe ser una escucha especializada, escucha que pueda considerar, por ejemplo, que si se retractan, es por efecto mismo del vínculo violento; o que si no habló antes, es por los mismos efectos del sometimiento y arrasamiento subjetivo. Y no replicar estereotipos de género impuestos por nuestra sociedad, evitando revictimizaciones y realizando una adecuada evaluación de riesgo. Resulta necesario seguir trabajando para visibilizar las violencias, mejorar las articulaciones intersectoriales, trabajar en el fortalecimiento de lazos comunitarios, brindar información y acompañar, para alcanzar la justicia y reparación de las sobrevivientes. Un desafío posible, aún en tiempos de pandemia.


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