La insólita historia de Unionistas de Salamanca, el equipo que festejó jugar contra el más difícil

La escena del reciente sorteo de los 16 avos de la Copa del Rey fue pura magia. Cualquier gigante de la Champions pondría la peor cara de Shrek si la bolilla del Real Madrid le tocara. Pero no, nada de eso: entre los jugadores de Unionistas de Salamanca hubo una celebración propia de un golazo o de…

La insólita historia de Unionistas de Salamanca, el equipo que festejó jugar contra el más difícil

La escena del reciente sorteo de los 16 avos de la Copa del Rey fue pura magia. Cualquier gigante de la Champions pondría la peor cara de Shrek si la bolilla del Real Madrid le tocara. Pero no, nada de eso: entre los jugadores de Unionistas de Salamanca hubo una celebración propia de un golazo o de algún título a la distancia.

Ahí estaban, todos abrazados, sonrientes, a los gritos. Intensos, entusiasmados.

El video recorrió el mundo. 

Alberto Pérez es relator y analista de BeIn Sports y GOL, y además es profesor de la Universidad de Salamanca y de la Universidad Pontificia. También, claro, simpatiza con este Salamanca acostumbrado a la épica de las reconstrucciones. Desde el lugar de los hechos le cuenta a Clarín cómo se vive esta posibilidad de enfrentar al más campeón de la historia: “Es una sensación extraña. Hay mucha ilusión porque viene el Real Madrid, algo que no ocurría hace 20 años. Al mismo tiempo hay una división enorme entre los que entienden que el partido debe jugarse en el principal estadio de la ciudad, Helmántico (18.000 espectadores), y los que creen que debe hacerse en el campo donde juega Unionistas, que es un campo anexo al Helmántico con capacidad para 4.000 y que están intentando subir a 8.000. Jugadores y aficionados del club no quieren moverse de su campo y el Ayuntamiento está presionando para que lo hagan”.

Ante la falta de apoyo institucional para el encuentro de Copa del Rey que tiene que jugarse el miércoles 22, muchos hinchas se unieron para colaborar en construir más épica. Son los que quieren que se dispute en Las Pistas, su breve estadio. Para eso, un grupo de socios de Unionistas de Salamanca Club de Fútbol generó una colecta para recaudar dinero y costear la instalación de tribunas complementarias y para mejorar la iluminación. A tal efecto, crearon una página web específica: https://www.leetchi.com/c/unionistasfilacero. Detalle altruista de una hinchada que –como Los Bukaneros del Rayo Vallecano– se manifiesta con inquietudes sociales: el 10% de lo recaudado será donado al Banco de Alimentos. Lo dicen orgullosos en su web: “Unionistas es y será fútbol popular”.

La disputa por la cuestión del estadio continúa.

La Unión Deportiva Salamanca desapareció en 2013 y a partir de ahí se fundaron dos equipos. Uno a partir de la refundación del anterior que ha ido recuperando su escudo, el himno y demás símbolos y que fue comprado por un mexicano que a su vez compró el estadio Helmántico en liquidación por apenas un millón de euros, según cuenta el Profesor Alberto Pérez. Su denominación actual es Salamanca UDS y se define como una continuación de la Unión.

El otro equipo, Unionistas, surge de algunos hinchas -en tiempos de crisis, denominados Plataforma de Aficionados Unionistas y Fondo Joven-, que quieren honrar la memoria de la Unión y que se oponen frontalmente a lo que ellos entienden que es una suplantación (algo que figura en sus estatutos). El enfrentamiento entre los dos es tan grande que los Unionistas no acuden a los derbis en campo contrario, pese a estar a 50 metros, porque no quieren aportar dinero al club contrario.

Unionistas tiene 2.807 socios, según datos de junio de 2019. Como una suerte de la Democracia Corinthiana del Doctor Sócrates tienen un lema inclaudicable: “Un socio, un voto”. Después de esta movida de la que se habla por los rincones de España, se estima que serán muchos más a partir de ahora los que apoyen a este equipo que participa de la Segunda B (la tercera categoría).

La disputa es mezcla de identidades y orgullos barriales. Ahora, sobre todo, ante semejante evento, los Unionistas no quieren conceder la localía. Por eso se niegan a pedir su alquiler para este partido con el Real Madrid y porque entienden que estarían jugando en el campo del equipo que suplanta a la Unión.

“Ni un paso atrás”, repiten los Unionistas. Ni contra el Real Madrid. Ni mucho menos contra los que vendieron el viejo espacio de pertenencia. 

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