Las “motoqueras” argentinas se sumaron a una posta de mujeres que pasará por 40 países

En un mediodía a pleno sol, el viento cordillerano las empuja cuesta abajo. El pelotón de mujeres motociclistas, desciende en un zigzagueo entre las montañas de los Andes. Las chicas, de calzas, camperas de cuero y tatuajes en los brazos, acaban de darse un abrazo fraterno al pie del paso Cristo Redentor, el límite entre…

Las “motoqueras” argentinas se sumaron a una posta de mujeres que pasará por 40 países

En un mediodía a pleno sol, el viento cordillerano las empuja cuesta abajo. El pelotón de mujeres motociclistas, desciende en un zigzagueo entre las montañas de los Andes. Las chicas, de calzas, camperas de cuero y tatuajes en los brazos, acaban de darse un abrazo fraterno al pie del paso Cristo Redentor, el límite entre Argentina y Chile. Bailan, saltan, se ríen y levantan un estandarte para hacer visible la fascinación por este modo de vida sobre dos ruedas.

Identificas con banderas argentinas y chilenas, las moteras (prefieren ese término a motoqueras que les resulta despectivo) recorrieron los 210 kilómetros entre la cruce cordillerano y el municipio de Luján de Cuyo, en el Gran Mendoza. Son parte de una expedición mundial, en postas, que partió desde Escocia. El recorrido pasó por Europa, Asia y cruzó en avión a Sudamérica para empezar por Chile, luego Argentina y Uruguay.

El desafío se llama “Relevo Mundial de Mujeres en Moto, WRWR”. “Comenzó siendo la idea de una mujer en Inglaterra y hoy somos más de 15 mil, provenientes de 40 países participantes”, detalla Cintia Salinas (34), que tiene moto desde los 15 años, es empleada de la Universidad Nacional de Cuyo y coordinadora del encuentro en Mendoza.

Los grupos de motociclistas de cada país llevan una posta, que es un bastón de madera, que deben entregar a otro equipo en la frontera. El relevo comenzó en febrero de 2019. Partió desde Gran Bretaña y pasó por varios países de Europa. Continuó su viaje hacia Irán y Pakistán. En julio 2019 ingresó a India y en noviembre, llegó a Sudamérica. Culminará en febrero de 2020 en los Emiratos Árabes.

Un grupo de argentinas se sumó a la primera posta de mujeres en moto del mundo, en el tramo que unió Chile con Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

Las “guardianas” de Argentina, como se denominan estas mujeres, recibieron la posta este sábado 30 de noviembre y deberán entregarlo el viernes 6 de diciembre al grupo de moteras de Uruguay, en la localidad de Paysandú. Antes pasarán por San Juan, San Luis, Córdoba, Villa María, Rosario, Santa Fe, San Pedro, ciudad de Buenos Aires (4 y 5 de diciembre), Zárate y Gualeguaychú.

Un grupo de argentinas se sumó a la primera posta de mujeres en moto del mundo, en el tramo que unió Chile con Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

Victoria Guinazú Vaquer (37) es traductora de inglés y tiene un hijo de 3 años. Cuenta que “toda la vida” le gustaron las motos, pero nadie en su casa “le hizo el aguante”, hasta que pudo comprarse una Harley Davidson, cuatro años atrás.

Un grupo de argentinas participó del primer relevo de mujeres en moto del mundo (conocido como WRWR), en la etapa que va de Chile hacia Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

“Queremos que el mundo vea que somos muchas mujeres apasionadas por este modo de vida”, explica Victoria. Parte del reclamo es que las marcas de motos no las tienen en cuenta: “El diseño y la indumentaria está pensado para hombres”, aseguran. Explican que es difícil conseguir guantes, camperas y accesorios adaptados a la fisonomía femenina. La mayoría de las moteras tiene que confeccionarse su ropa o buscar talles pequeños y entallados para poder usarlos.

Un grupo de argentinas participó del primer relevo de mujeres en moto del mundo (conocido como WRWR), en la etapa que va de Chile hacia Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

El bastón de madera que pasa de país en país tiene un GPS y marca el recorrido por los distintos continentes. El circuito trasandino comenzó el viernes, desde Santiago, capital de Chile. El sábado a las 14, se encontraron en el paso Cristo Redentor (Las Cuevas, Mendoza) cerca de 100 moteras chilenas y argentinas, de entre 24 y 65 años. Y de ahí partieron en caravana, en grupos de 7, por el camino de alta montaña, ruta nacional 7.

Un grupo de argentinas participó del primer relevo de mujeres en moto del mundo (conocido como WRWR), en la etapa que va de Chile hacia Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

“Es una ruta complicada, con muchas curvas y contracurvas y bastante viento, por suerte nos escoltó la Policía vial”, dijo Victoria. En el camino de las Cuevas a Mendoza pararon para tomar fotos panorámicas en la villa de Uspallata y en el lago Potrerillos.

Las motociclistas ingresaron a Luján de Cuyo, tocando bocina, pararon en la finca Amanda, en un entorno de viñedos y frutales, donde las esperaban otras mujeres para brindar con vino Malbec.

El domingo continuaron viaje hacia Córdoba, a través del paso desértico del Encón, en San Juan. A bordo de una Clipper chopera, Analía Ahumada (45), empleada de servicio doméstico, define esta experiencia como “algo genial”, que le permite hacer amigas y seguir viaje con otras mujeres que, como ella, aman la libertad.

Estacionada a su lado, Miriam Estrella, ama de casa y con una hija de 32 y un nieto, se baja de una moto tipo Barbie. “Le pedí a mi marido, ‘El Yesi’ que me tapice el asiento de la moto de rosado, para que destaque cuando salimos a pasear”. Y revela su pasión: “La ruta es mi lugar en el mundo. Nuestras vacaciones son en moto: hemos ido a las Cataratas, Brasil y Paraguay”.

Cintia Salinas, de Mendoza, participó de la primera posta mundial de mujeres en moto. (Gentileza María Emilia Moya)

Las mujeres eligen la moto como filosofía de vida. “La moto es mi libertad, mi conexión con la naturaleza, mi terapia”, confiesa Cintia, que no tiene carnet de auto, solo de moto. “Las motociclistas somos mujeres independientes, que nos gusta tomar decisiones solas”, asegura.

Un grupo de argentinas se sumó a la primera posta de mujeres en moto del mundo, en el tramo que unió Chile con Uruguay. (Gentileza María Emilia Moya)

Todas tenían anécdotas de algún momento incómodo. “Hay hombres que nos acompañan, pero es también un deporte muy machista”, dice Victoria. “Demasiada moto para una chica”, recuerda Cintia que le gritaron cuando paseaba en su Harley. “Qué hace una mujer con esa moto”, tuvo que escuchar Mariana López (40, un hijo de 18), maestra cordobesa, que realizó en soledad, en 33 días, la ruta 40 desde Córdoba a la Quiaca.

Poco les importan esos cuestionamientos. “La moto te permite viajar y hacer amigos“, dice la docente y adelanta que después de este recorrido, su plan de verano es culminar el viaje de la ruta 40 hasta Ushuaia.

Mendoza. Corresponsalía.

DD

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