Alberto Iribarne y Juan Manuel Olmos, los asesores especiales de Alberto Fernández

Juan Carlos Mazzón fue un tradicional y efectivo operador político del peronismo. El término “operador” está dicho no como demérito sino como definición de la persona que se ocupa de establecer las comunicaciones no automáticas, en este caso, de la política. Ese rol, que este mendocino por adopción realizó bajo las órdenes de Carlos Saúl…

Alberto Iribarne y Juan Manuel Olmos, los asesores especiales de Alberto Fernández

Juan Carlos Mazzón fue un tradicional y efectivo operador político del peronismo. El término “operador” está dicho no como demérito sino como definición de la persona que se ocupa de establecer las comunicaciones no automáticas, en este caso, de la política.

Ese rol, que este mendocino por adopción realizó bajo las órdenes de Carlos Saúl Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner, culminó cuando se enfocó en ayudar a Daniel Osvaldo Scioli en su objetivo de ser, también, un mandatario peronista. Cristina no le perdonó esos oficios y precipitó su salida de la Coordinación de Asuntos Políticos e institucionales de la Unidad Presidencial, el largo nombre que portaba el lugar de acción del “Chueco” Mazzón.

Alberto Fernández cenó con amigos en Café Las Palabras. Estuvieron Eduardo Valdés, Jorge Argüello, Alberto Iribarne y Julio Vitobello, entre otros.

Pero este respetado dirigente falleció tempranamente -a los 71 años de edad y de un infarto- y su rol volverá a replicarse, desde el próximo 10 de diciembre, entre dos hombres de extrema confianza de Alberto Ángel Fernández.

Alberto Iribarne y Juan Manuel Olmos son dos abogados, peronistas y porteños, que están en la periferia de Fernández desde hace años. Iribarne fue ministro de Justicia de Néstor Kirchner y antes, había trabajado como viceministro del Interior de Carlos Corach y de Carlos Ruckauf. Olmos comparte su tiempo entre su estudio jurídico con la faena de dirigente que ha tejido políticamente con todos los sectores del Partido Justicialista porteño, desde Víctor Santa María hasta Daniel Filmus, candidato eterno de quien ha sido jefe de campaña.

Juan Manuel Olmos con Víctor Santa María. Foto Pepe Mateos

Ambos compartirán ahora oficinas en la Casa Rosada. Encabezarán dos áreas con rango de Secretaría de Estado, que responderá directamente a Alberto: Iribarne se ocupará de la coordinación de la “Gestión Pública” y Olmos, de coordinar la “Política Institucional”. El primero, hablará con la vieja guardia política argentina hasta con parte de la intelectualidad cercana y crítica del peronismo. El segundo, en un abanico con terminal, incluso, en el Parlamento. Pero en el caso de Olmos, tendrá vedado el acceso al mundo judicial, para evitar que se lo relacione con gestiones subterráneas con el mundo judicial, donde mantiene relación hasta con el saliente titular de Boca Juniors, Daniel Angelici.

Alberto Iribarne. Foto Diego Waldmann

Iribarne y Olmos mantuvieron algunas reuniones tendientes a organizar el trabajo de ambas áreas que, a su vez, estarán integradas por otros asesores que mas allá de reportar a ellos, serán de hombres y mujeres de confianza del próximo presidente.

La historia de ambos también tienen una terminal en la relación con la Iglesia, en este caso bien distintas. Olmos es amigo del Papa Francisco y fue incluso, bautizado por Jorge Bergoglio. “A vos lo tuve en brazos”, suele repetir el hoy Sumo Pontífice cuando se reencuentra con él.

En cambio, Iribarne tuvo una historia trunca: en diciembre de 2007, Cristina Kirchner lo propuso como embajador argentino ante el Vaticano. Pero como el elegido estaba divorciado, la Santa Sede no le otorgó el placet. Así fue que, con acuerdo del Senado, fue designado en Roma Juan Pablo Cafiero. La paradoja del destino es que este Cafiero es el padre de Santiago Cafiero, el futuro jefe de Gabinete y quien tiene en sus manos el croquis del organigrama de la administración albertista por venir.

Otro ”asesor estrella” de Fernández será José “Pepe” Albistur, el ex secretario de Medios de los Kirchner y quien le alquila a Alberto el departamento que habita actualmente en Puerto Madero. Este empresario, amigo íntimo de AF, será otra de las voces con “derecho de picaporte” del futuro Presidente. En tanto su esposa, Victoria Tolosa Paz, tendrá un lugar de privilegio en el Ministerio de Desarrollo Social. coordinará el Plan Nacional contra el Hambre, que dependerá del Presidente, más allá de contar con el contralor político de Daniel Arroyo, quien será el ministro del área social.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *