La danza de nombres e incógnitas en política exterior que dejó el triunfó de Fernández

Tres hombres están hoy posicionados para conducir la política exterior de un gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.  La política es injusta hasta para quienes la diseñan y la ejecutan pero en esa primera carrera a ministro se encuentra Jorge Argüello, quien trabaja los temas de exteriores de hace años y guarda una amistad con el…

La danza de nombres e incógnitas en política exterior que dejó el triunfó de Fernández

Tres hombres están hoy posicionados para conducir la política exterior de un gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.  

La política es injusta hasta para quienes la diseñan y la ejecutan pero en esa primera carrera a ministro se encuentra Jorge Argüello, quien trabaja los temas de exteriores de hace años y guarda una amistad con el candidato a Presidente desde los ’90 cuando armaron el PJ porteño por fuera del menemismo. Ex diputado fue embajador ante la ONU, ante Estados Unidos y Portugal del kirchnerismo y, aunque la ex Presidente lo destrató, Argüello siempre jugó discretamente. Hoy trabaja para la provincia de Tierra del Fuego en temas de Malvinas, pero desde su fundación Embajada Abierta volvió a jugar fuerte para el albertismo.

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El ex canciller Jorge Taiana también figura en esa ronda de hombres que se mencionan dentro del kirchnerismo para un retorno al Edificio de Arenales y Esmeralda. Se fue del Ejecutivo tras pelearse en 2010 con Cristina Kirchner, pero volvió para secundarla en la lista a senadores de 2015. Peronista, Taiana nunca se fue del kirchnerismo y como diputado del Parlasur siguió vinculado fuertemente a los temas exteriores. Es un hombre respetado en La Casa.

Otro que suena como postulante ahora para la jefatura de la Cancillería del Frente de Todos es Felipe Solá. Gobernador de la provincia de Buenos Aires entre 2002 y 2007, se fue y volvió al kirchnerismo, donde dicen que desea ser canciller.

Alberto Fernández y Felipe Solá en Leones, Córdoba, sobre la ruta 9.

Las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias abrieron una serie de incógnitas también en lo que hace a la política exterior. Ocurre que el Gobierno de Mauricio Macri explotó desde el primer día en que asumió, a fines de 2015, el relacionamiento con el mundo como una de las mejores caras de la gestión, teniendo en cuenta el estado de confrontación permanente que abrió la administración de Cristina F. Pero al mismo tiempo, el peronismo que encarna Alberto F. -más abierto al mundo y con algunas lecciones aprendidas- promete un giro en aspectos donde el macrismo sostuvo una política carnal sin cuestionamientos. Con todo por ahora, lo que se abre son incógnitas ante un candidato. 

La situación que se encuentra al rojo vivo es con Brasil, donde la grieta interna se traslada a la Argentina. Jair Bolsonaro, que siempre apoyó a Macri y advirtió que una vuelta del kirchnerismo avivará “otra Venezuela” en América del Sur.

“Tenemos que ver cómo queda la situación, nadie quiere romper, yo no quiero romper unilateralmente pero el mismo candidato que ganó las primarias dijo que quiere revisar el Mercosur. Es una señal inicial de que habrá una situación bastante conflictiva”, dijo el presidente de Brasil. El lunes dijo que Argentina podría convertirse en un lugar de inmigración de argentinos “huyendo” a Brasil en caso de que Fernández confirme su triunfo en octubre tras aventajar por 15 puntos al presidente Mauricio Macri en las PASO del domingo. El argentino lo llamó “racista” y “misógino” y recibió por su parte la felicitación del ex presidente Luis Inacio Lula da Silva desde la cárcel. Lula recibió la visita de Alberto y se llaman entre ellos “amigos”

La relación con Donald Trump es otra incógnita. Es la más difusa de establecer. Al pasarse a la oposición en 2008, Alberto F. se convirtió en un asiduo visitante de la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires. Nunca miró hacia Washington con la tirria ideológica de Néstor y Cristina, quien también dio señales de querer una reconciliación, que hasta el momento no ha logrado. “Miren lo que está pasando en Estados Unidos. La economía vuela, tienen el índice de desempleo más bajo desde hace 50 años. Teóricamente, la Reserva Federal debería subir la tasa de interés para que la economía baje. No. Algunos se dieron cuenta de que tenían que volver a generar trabajo industrial adentro del país para volver a generar riqueza. Sería bueno que aquellos que viajan tanto para allá y escuchan tanto lo que les dicen allá, imiten lo que hacen allá”, dijo para criticar a Macri, que montó una política casi carnal con el republicano. 

El acuerdo Mercosur-Unión Europea es otro de los aspectos que muestran incertidumbre.  “No queda claro cuáles serían los beneficios concretos para nuestro país. Pero sí queda claro cuáles serían los perjuicios para nuestra industria y el trabajo argentino”, sentenció Fernández, después de que los funcionarios nacionales celebraran con como un triunfo el anuncio del acuerdo en Bruselas, el 28 de junio pasado. También se refirió a éste el ex ministro de Economía y candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien consideró que es “una tragedia” para el país.

Cómo resolverá el gobierno del albertismo-kirchnerismo la cuestión de lo ya firmado es una incógnita en virtud de otros hechos que salen a la luz como las primeras exigencias de reformular la millonaria deuda que Macri adquirió del FMI. Ahora el kirchnerismo afirma que cumplirá los acuerdos.

Otro punto también muy sensible es la relación con Gran Bretaña y los acuerdos firmados en 2016 que hacen a la relación con las Malvinas. El matrimonio Kirchner rompió lanzas con Londres en 2003 y desde entonces la relación fue empeorando: primero con un cerco aéreo a las islas, después otro pesquero y petrolero. Gran Bretaña respondió con un embargo de equipamiento bélico que complica a la Argentina, y un cerco en todos los frentes financieros. El macrismo distendió la relación, que ahora promete modificar Fernández. 

En Rosario, el candidato por el Frente de Todos, firmó un acta con la actual gobernadora, Rosana Bertone y con el gobernador electo, Gustavo Melella. Uno de sus puntos habla de “Defender con firmeza la Soberanía Argentina -Denunciar los denominados “Acuerdo de Madrid I y II”, “Foradori-Duncan”, y demás Acuerdos complementarios, que lesionan los intereses argentinos y fueguinos respecto a la recuperación y ejercicio efectivo de la soberanía en nuestras Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Ello genera una incógnita, ¿se suspenderá el nuevo vuelo que acordó desde las islas a San Pablo por semana y con una escala mensual en la provincia de Córdoba? Nadie lo contesta al momento. En ese tren, también quedaría desencajada, la política de hiperactividad social y fuerte simpatía que generó el embajador británico Mark Kent. 

La otra situación es Venezuela. Macri se convirtió en el abanderado del Mercosur contra el régimen chavista, que fue aliado del kirchnerismo. Alberto F. no ha mostrado sus cartas en este tema, aunque en tono de campaña dijo que la Argentina “se parece mucho más a Venezuela ahora”, entre otras frases. Pero no ha mostrado cómo jugará con Nicolás Maduro si llega al poder. Macri reconoce a Juan Guaidó como presidente encargado. 

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